La crisis eléctrica que azota a Venezuela amenaza con seguir disminuyendo las exportaciones de combustibles, que en el segundo trimestre se contrajeron 16,3% interanual, lo que agravó los efectos de la caída registrada en la actividad petrolera.

El gobierno se vio obligado este año a instalar decenas de plantas térmicas para paliar un férreo racionamiento de luz, lo que le está costando al país miles de millones de dólares al año en productos refinados que estaban destinados a la exportación. El Banco Central de Venezuela (BCV) reconoció una "mayor demanda del mercado interno relacionada con el uso de plantas termoeléctricas para la generación de energía", y reveló que la economía del país prolongó su recesión al caer 1,9%.

Consumo interno. De un plan para incorporar casi 6.000 megavatios en nuevas plantas termoeléctricas, al cierre de julio se había cumplido alrededor de 20%, según cifras del Ministerio de Energía Eléctrica, por lo que se espera que el consumo interno de combustibles seguirá creciendo este año. "Pdvsa reconoce que sus esfuerzos para producir una mayor cantidad de crudo y gas no han sido muy satisfactorios, luego de recuperar la producción después del paro petrolero de 2002", señaló Ecoanalítica en un informe reciente.

El ministro de Energía, Rafael Ramírez, adelantó a principios de año que la crisis energética que intenta superar Venezuela se paliaría con generación termoeléctrica, para lo cual se destinarían al mercado interno hasta 100.000 barriles por día (bpd) de diesel y fuel oil que iban a exportación.

La caída que sufrieron en el segundo trimestre las ventas externas de crudo y derivados, principal fuente de divisas del país, se sumó a un descenso de 3,3% registrado en el mismo período de 2009. En el primer trimestre los volúmenes exportados bajaron 5,9%, según el BCV.

Cifras del despacho de Energía auditadas por una firma independiente indican que en el segundo trimestre Venezuela exportó un promedio de 2,29 millones de bpd de crudo y productos, mientras que en igual período de 2009 se despacharon 2,43 millones de barriles por día (bpd). El país está importando derivados y componentes en forma recurrente desde el año pasado.

En el segundo trimestre adquirió 97.590 bpd ante la parada programada y fortuita de muchas unidades de su circuito refinador.

Producción en declive. La contracción de la economía en el segundo trimestre estuvo marcada por una baja de 2% en la actividad petrolera y de 1,7% en el sector no petrolero.

Venezuela recortó 360.000 bpd de producción como parte de los acuerdos de la OPEP a principios de 2009, pero las cifras indican que la extracción ha seguido bajando durante este ejercicio.

"El comportamiento de esta actividad en el trimestre obedece a la menor producción de crudo, lo que fue atenuado por el crecimiento en la elaboración de productos refinados", dijo el BCV.

Mínimos. La extracción de crudo no da hasta ahora señales de reanimación. Fuentes de Pdvsa dijeron que la producción ha caído a mínimos diarios de 2,7 millones de bpd desde julio, desde los 3 millones de bpd de 2009.

Aunque el presidente Hugo Chávez ordenó reimpulsar la producción, analistas prevén un tercer trimestre similar al segundo, luego de la expropiación de firmas de servicios y taladros.

Ello seguiría poniendo en jaque la disponibilidad de divisas, en medio de un control de cambio vigente desde 2003 y que a partir de este año restringió aún más los dólares tanto para empresas como para particulares.