Caracas. Venezuela subió este miércoles los salarios a los trabajadores de la estatal petrolera PDVSA luego de pequeñas protestas contra los bajos sueldos, en medio de una aguda crisis económica.

El presidente Nicolás Maduro inesperadamente ordenó en agosto un aumento de 60 veces del salario mínimo para compensar la inflación anualizada de casi 500.000%, junto con una devaluación del 96% del bolívar.

Pero los trabajadores de PDVSA dijeron que sus salarios no se incrementaron acorde con el alza de los precios y que la empresa, necesitada de efectivo, había estado pagando bonos.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, flanqueada por líderes sindicales progubernamentales, anunció este miércoles nuevos salarios, pero no proporcionó cifras específicas, sino que elogió la actitud de PDVSA frente a las sanciones impuestas por Estados Unidos.

A los trabajadores de PDVSA "nuestro agradecimiento porque han sido bastión fundamental en la defensa de la industria petrolera frente a agresiones de centros de poder imperiales", dijo Rodríguez, un aliado clave de Maduro.

"Ustedes han sido el escudo de acero de la industria petrolera de Venezuela", agregó la vicepresidenta en un acto transmitido por la televisión estatal.

Un trabajador de PDVSA y dos exempleados dijeron a Reuters que los nuevos salarios seguían siendo bajos, aproximadamente unos pocos dólares a la semana, y que no detendrían la fuga de talento desde la compañía, que necesita ingenieros y químicos justo cuando su producción se hunde a sus menores niveles en décadas.

Según un resumen no oficial de los nuevos salarios que circula entre trabajadores de PDVSA, el salario mensual más bajo ahora es de 1.800 bolívares o el salario mínimo oficial equivalente a unos US$13,70 al mes, a la tasa paralela.

El salario más alto, para los ejecutivos, se estimó en 6.400 bolívares, poco más de US$49 al mes.

PDVSA no respondió a una solicitud de información sobre los salarios.