Caracas. Un incremento de 87% experimentaron las importaciones de carne brasileñas en el primer trimestre del año con respecto al mismo período de 2010.

A decir de voceros de los productores, esto se relaciona en buena parte con la posibilidad de importar el producto con base a la vieja paridad cambiaria de US$0,6 por dólar, vigente hasta el 30 de abril de 2011.

Según cifras de la Secretaría de Comercio Exterior (SEC) de Brasil, entre enero y marzo de este año se exportaron hacia Venezuela poco más de 16.789 toneladas de carne congelada, casi el doble de las 8.978 toneladas que se importaron en el mismo período del año pasado.

Esto representó un incremento de 121,5% en el monto pagado por este concepto para sumar poco más de US$88 millones.

Por otra parte, la SEC reportó una disminución de 40% en las exportaciones de animales vivos durante los tres primeros meses del año.

Éstas representaron el equivalente de 38.490 toneladas frente a 63.804 toneladas enviadas a Venezuela en el mismo lapso de 2010.

En valor, la reducción fue de 30,4% al pasar de US$ 117 millones en 2010 a poco más de US$81,5 millones  este año.

Justificadas razones. Para Jesús Iragorry, presidente de la Federación de Ganaderos de Sur del Lago de Maracaibo (Fegalago), este aumento en la cantidad de carne importada desde Brasil guarda relación con la contingencia ocasionada por las lluvias que desde el año pasado afectan al país, lo que ha reducido entre 3% y 5% la ya insuficiente producción nacional.

Cabe recordar que, según datos de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), el año pasado 52% de la carne vacuna consumida por los venezolanos provino del exterior y el restante 48% fue suplido por producto nacional; cifras que son rechazadas por voceros gubernamentales, quienes afirma que 70% de la demanda es satisfecha por carne local.

Por otra parte, el dirigente gremial zuliano recordó que los importadores de carne tuvieron plazo hasta el pasado 30 de abril para ejecutar las licencias otorgadas antes de la eliminación del dólar preferencial para alimentos y medicinas (US$0,6), lo que a su entender pudo haber impulsado el arribo de una cantidad mayor de carne en el primer trimestre del año, toda vez que desde ahora deberán hacerlo con un dólar 65% más caro.

Sobre este particular, es bueno recordar que los importadores privados han expresado que será inviable la compra de carne en el exterior de no corregirse la banda de precios que rige en el sector desde hace más de tres años.

Según sus cálculos, el costo de la carne en canal bajo el nuevo esquema cambiario oscila alrededor de los US$4,7, cifra muy por debajo del monto regulado de US$2,4 vigente.

No obstante, el monto oficial no se respeta. Según distribuidores consultados, el precio de la carne en canal varía entre US$2,8 y US$3,8 dependiendo de la calidad del animal, monto que es trasladado al precio final, que supera hasta en 50% el valor de regulación.

Vaca encerrada. Aun cuando en la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil hablan de un aumento de 87% en las exportaciones de carne hacia Venezuela, el Instituto Nacional de Estadística (INE) señala todo lo contrario.

En su página web, el INE destaca que al cierre del primer trimestre de este año, las importaciones de carne despostada (cortes) desde el país de la samba sumaron 3.768 toneladas, cifra que es 77,5% menor a las 16.789 toneladas de carne congelada que Brasil afirma haber despachado hacia Venezuela en los primeros tres meses del año.

Similar situación se presenta con respecto a animales vivos. Mientras la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil señala que envió hacia Venezuela en el período analizado el equivalente a 38.490 toneladas, el INE reporta la entrada de 23.764 toneladas; es decir, solo se reconoce el arribo de 61,7% de lo que el país vecino afirma haber enviado.

"Esto se puede explicar desde dos puntos de vista: o no se está reportando toda la carne que se está importando, que en su mayoría es responsabilidad del Estado, o se hacen reportes por debajo, como indica arriba, para evitar que se conozca la fuerte dependencia de las importaciones", señaló una fuente del sector importador, que prefirió no ser identificada.