Caracas. Autoridades venezolanas redoblaron el jueves la búsqueda del beisbolista de las Grandes Ligas de Estados Unidos Wilson Ramos, secuestrado la víspera por hombres armados, en un hecho que pone en relieve la inseguridad en la nación sudamericana.

El secuestro se ha convertido en una de las formas más usuales de delito en Venezuela. Organizaciones no gubernamentales dicen que se producen al menos dos raptos por día en el país, uno de los índices más altos de la región.

El suceso, ocurrido en la central ciudad de Valencia, ha conmovido al país sudamericano, que tiene una gran afición por el béisbol y es una fuente importante de jugadores para las Grandes Ligas.

"Expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) (...) elaboraron el retrato hablado de dos de los delincuentes que participaron en el plagio", dijo el organismo policial en un comunicado.

"Un grupo de cuatro delincuentes interceptó la noche de este miércoles al receptor", agregó.

El secuestro de Ramos, jugador de los Nacionales de Washington y que se preparaba para actuar como receptor del local Tigres de Aragua, ocurrió frente a su residencia familiar en una urbanización de la ciudad de Valencia, mientras conversaba con familiares y amigos.

"Hasta ahora no hemos tenido ninguna comunicación con los victimarios", informó el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, a la televisora oficial temprano el jueves.

El Aissami agregó que fue hallada cerca del sitio del rapto la camioneta en que se llevaron a Ramos, lo que aporta pistas a la investigación. El vehículo había sido robado este martes.

"El Departamento de Investigaciones de las Grandes Ligas está trabajando con las autoridades apropiadas en este asunto. Tanto las Grandes Ligas como los Nacionales de Washington han sido instruidos para abstenerse de realizar comentarios", dijo en un comunicado la MLB.

Kathe Vilera, portavoz de los Tigres de Aragua, informó a través de su cuenta en Twitter que la situación seguía siendo la misma.

"Los secuestradores aun no se comunican con la familia de Wilson", dijo.

En jaque. El secuestro se utiliza con frecuencia en Venezuela por motivos económicos. Aunque en algunos casos su desenlace ocurre rápidamente cuando los familiares pagan altas sumas de dinero, ha habido casos con resultados fatales en los últimos años, lo que le resta confiabilidad a los cuerpos policiales.

El revuelo que ha levantado el caso de Ramos ejerce presión sobre las autoridades e incluso sobre el presidente Hugo Chávez, quien es acusado con frecuencia por la oposición de no hacer suficiente para frenar la violencia y la criminalidad.

Ramos fue firmado por los Gemelos de Minnesota en 2006, como agente libre. El pelotero se convirtió en el único receptor en la historia de las Grandes Ligas en conectar cuatro hits el día de su debut.

En 2010 fue promovido a la serie AAA con el equipo Alas Rojas de Rochester y de allí siguió escalando hasta llegar a los Nacionales de Washington.

Expertos deportivos aplaudieron la contratación de Ramos, que se encontraba en buena forma. Al cierre de esta temporada le atribuyeron una "gran campaña".

Seguidores del béisbol y destacados peloteros propusieron paralizar la temporada local en protesta por el secuestro, pero el presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional descartó la medida.

"La Liga no tiene pensado suspender juegos. Suspender juegos es apagar las luces, eso no hace bien a Wilson Ramos", dijo José Grasso, presidente del organismo, a medios locales.

Tanto la Liga como varios equipos locales de béisbol profesional condenaron el hecho, considerado una muestra de la inseguridad que reina en el país y que comienza a sembrar temor sobre la imposibilidad de que jugadores de las Grandes Ligas regresen fuera de temporada.

Pese a la disminución del número de equipos estadounidenses con escuelas de entrenamiento en el país socio de la OPEP, al inicio de la temporada 2011, había 62 jugadores venezolanos dentro de las Grandes Ligas .