A seis meses de la explosión ocurrida en la refinería de Amuay, las causas del siniestro se han quedado bajo el velo del misterio.

El ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, activó los protocolos de investigación en el momento justo, según sus propias declaraciones.

Sin embargo, el primer informe debió estar listo a los 60 días con los primeros resultados, como lo establece la norma aplicada.

Esa fecha se cumplió el 24 de octubre de 2012, hace cuatro meses. Si existe el documento, se mantiene en reserva.

Un mes y tres días después de la tragedia de Amuay, Ramírez expresó que "ya tenemos varios posibles sitios donde se produjo la fuga... fue una fuga masiva y eso hizo que se concentrara esa nube tan rápido, pero eso nos lo va a determinar la metalografía de esas tuberías, de esas bombas".

Después nada más se ha dicho de las causas del evento.

Por su parte, la Fiscalía General de la República también activó su proceso.

Aseguró que a los 120 días del hecho saldría un informe a la luz pública. El plazo se venció el 23 de diciembre de 2012, pero no ha habido ningún pronunciamiento.

Las pérdidas materiales tampoco han sido cuantificadas, así como las inversiones que se requieren para reponer los daños producidos.

Pero, para el ex gerente de refinación de Cardón, Javier Larrañaga, integrante del Centro de Orientación en Energía (Coener), está claro que la producción de la refinería se afectó dramáticamente, y no ha podido ser recuperada a los niveles antes del accidente.

Los cálculos que maneja el ex Pdvsa es que Amuay está procesando en estos momentos no más de 320.000 barriles por día (b/d) de los 645.000 b/d que tiene de capacidad.

Las cifras suministradas por el presidente de Pdvsa no distan mucho de las dadas por Larrañaga. Ramírez dijo recientemente que el sistema de Amuay se encuentra procesando 345.000 barriles, que sumados a los de la refinería Cardón, también del Complejo Refinador Paraguaná (CRP), suman 572.000 b/d, lo que evidencia una merma en el procesamiento de 383.000 b/d, si se tiene que la capacidad total del complejo es de 955.000 b/d.

Cuestión de plata. Sobre el monto de los desembolsos que deben asumir los seguros en el siniestro del CRP, también hay un velo de misterio.

Según información extraoficial, las reaseguradoras (seguros de los seguros) se han mostrado reacias al pago, debido a que consideran que las causas obedecen a negligencia operacional.

Según las investigaciones de los especialistas de Coener, días antes del 25 personal del área se mostró preocupado por los fuertes olores a gas.

Presumen los especialistas de Coener que la voz de alarma fue débil. No se evacuó ni se investigó en ese momento, dice el informe de los expertos. Se estima que el punto de ignición fue un vehículo.

Para conocer el avance de la investigación y del proceso de indemnización, se solicitó al presidente de Pdvsa, al gerente de Refinación, Jesús Luongo, y al equipo de prensa de la estatal petrolera, información, pero no se obtuvo ninguna respuesta.