Caracas. La minera ruso-canadiense Rusoro dijo este viernes que no está interesada en explotar el enorme yacimiento de oro venezolano Las Cristinas hasta que el gobierno del país sudamericano cambie una resolución que limita la exportación de oro al 50% de la producción.

A principios de febrero, Venezuela terminó el contrato que mantenía con la minera canadiense Crystallex sobre Las Cristinas y Rusoro manifestó su interés de explotar el yacimiento, uno de los más grandes del mundo, con unas 17 millones de onzas de reservas estimadas.

"Rusoro no está interesada en Las Cristinas bajo las actuales condiciones", dijo a Reuters el presidente ejecutivo de Rusoro, Andre Agapov.

El 2010, Venezuela elevó la cuota de exportación de oro hasta 50% de la producción desde el 30% previo. El restante 50% debe ser vendido al Banco Central .

"La resolución del Banco Central va en perjuicio no sólo de Rusoro sino de las demás mineras que trabajan en Venezuela", dijo Agapov, quien aseguró que las firmas extranjeras no vendrán al país mientras exista dicha normativa.

"Venezuela es el único país en el mundo donde las exportaciones de oro están restringidas (...) la solución es regresar a la libre exportación de oro, como en cualquier parte del mundo". Andre Agapov, presidente ejecutivo de Rusoro.

"Venezuela es el único país en el mundo donde las exportaciones de oro están restringidas (...) la solución es regresar a la libre exportación de oro, como en cualquier parte del mundo", agregó.

Venezuela posee enormes reservas auríferas, pero por diversos motivos la explotación industrializada del preciado metal no ha despegado.

Además, Agapov aseguró que los permisos que recibe la firma para poder exportar oro llegan con lentitud por parte del Banco Central, lo que retrasa la disponibilidad de divisas para adquirir repuestos y manufactura.

Desde que la resolución entró en vigencia, a mediados del 2009, Rusoro le ha vendido al Banco Central poco más de cinco toneladas de oro. La producción aurífera de Venezuela es de apenas 4,2 toneladas anuales.

Menos inversión, más desempleo. Rusoro planea más que triplicar su producción en el 2012 a 360.000 onzas al año desde las 100.000 onzas actuales; sin embargo, se le hace cada vez más difícil conseguir inversionistas para sus ambiciosas metas.

"Es muy difícil conseguir inversión porque cuando los inversionistas extranjeros ven la resolución del Banco Central entienden que la compañía no podrá pagar o que le será muy difícil", comentó Agapov.

Asimismo, el ejecutivo de la firma, que cotiza en la bolsa de valores de Toronto, dijo que la resolución del Banco Central atenta contra la generación de empleo.

"No podremos mantenernos con la actual estructura; necesitaremos reducir costos y personal. Así que en vez de dar trabajo, estaremos despidiendo personal", aseguró.

Las empresas del Grupo Agapov -accionista de Rusoro- emplean directamente a unas 1.500 personas mayormente en el suroeste del país y generan el triple de empleos indirectos.