Caracas. Venezuela pagará a la francesa Casino unos US$600 millones  por su filial de supermercados en el país petrolero, dijo el presidente Hugo Chávez, quien nacionalizó la red minorista Cativen para reforzar sus programas sociales de alimentación.

El mandatario socialista, que impulsa un amplio plan de estatizaciones para controlar la economía venezolana, ordenó en enero la ocupación de la cadena de supermercados acusándola de elevar los precios tras la devaluación de la moneda local.

"Le vamos a pagar, el total de todo esto, después de muchos avaluos y decisiones (...), son cerca de 600 por ahí, millones de dólares", dijo el gobernante inmerso en la campaña para las elecciones legislativas del 26 de septiembre.

Chávez agregó que la firma francesa seguirá con una participación minoritaria en la Cadena de Tiendas Venezolanas (Cativen), cuyas decenas de hipermercados Exito y supermercados Cada a lo largo del país latinoamericano fueron rebautizados como Abastos Bicentenario.

"Yo aprobé esta mañana (...) US$120 millones del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) para el primer pago del acuerdo amistoso que logramos con los propietarios franceses de lo que fue Cativen", agregó en una cadena nacional de radio y televisión desde el estado petrolero Zulia.

Casino poseía una participación directa del 67% de Cativen y otra indirectamente a través de su filial colombiana Almacenes Exito.

No quedó claro qué participación podría quedarse Casino, ni si el acuerdo incluye a Empresas Polar, la mayor empresa privada de alimentos del país que también tiene una pequeña parte en Cativen.

Chávez suele acusar a las firmas privadas de acaparar y ocultar alimentos para desestabilizar a su gobierno, generando desabastecimiento e inflación, y ha amenazado en varias oportunidades con nacionalizar Polar.

El gobierno de Chávez ha estado bajo presión desde julio cuando se descubrieron más de 4.000 contenedores con comida vencida, que había sido importada desde 2009 por redes del Estado.

Cédulas de buen vivir y reacción opositora. El líder, que enfrenta un severo descenso en sus índices de popularidad por la crisis económica según sondeos, anunció además que lanzará un programa de tarjetas de alimentación llamadas "cédulas del buen vivir" para comprar "a precio justo" en los Abastos Bicentenario.

Chávez aprovechó para criticar a sus adversarios, quienes aseguran que busca implementar unas cartillas de racionamiento al estilo de las cubanas, y dijo que pronto explicarán el mecanismo de funcionamiento de estas "cédulas".

"Por eso es que ellos (la oposición) están como están, ellos se van directo, facilito, sin que uno les pongan trampa. Yo no lo anuncié (las tarjetas), apenas lo comenté y se fueron encima, como locos, y se estrellan", dijo el mandatario.