Caracas. Venezuela espera elevar en un 8% su estancada producción petrolera el año próximo a 3,24 millones de barriles por día (bpd), para alcanzar 4,03 millones de bpd en el 2014, dijo este martes el ministro de Energía, Rafael Ramírez.

El país sudamericano, reconocido por la OPEP como la nación con las mayores reservas mundiales de crudo, lucha por revertir la caída acumulada en su bombeo, por lo que el gobierno del presidente Hugo Chávez inició en julio un plan para incrementar la extracción en la vasta Faja del Orinoco.

"Hemos mantenido nuestra producción equilibrada en torno a tres millones de barriles por día en los últimos años", dijo Ramírez en la inauguración de un congreso de hidrocarburos que se realiza en la costera ciudad de Puerto La Cruz.

El también presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) mostró una presentación donde detalló el plan de producción para los próximos años y dio a conocer la cifra de extracción del país durante el mes de agosto, que habría subido a tres millones de barriles diarios.

El Ministerio de Energía venezolano dejó de publicar sus cifras de producción y exportación de crudos y derivados en junio, cuando el bombeo promedió 2,77 millones de bpd y la exportación, 2,41 millones de bpd.

Ya en marzo, Venezuela había decidido prescindir de la firma Inspectorate, filial de la francesa Bureau Veritas, que desde el 2009 avaló las estadísticas de PDVSA en un intento por imprimirles credibilidad.

La extracción de crudo venezolano se desplomó en 2010 a 2,78 millones de bpd, su promedio más bajo desde un devastador paro convocado por la oposición entre 2002 y 2003 para forzar la salida del mandatario socialista.

Venezuela espera revertir este descenso y hace meses declaró a la Faja en emergencia para acelerar la contratación de bienes y servicios e inició el Proyecto Tricolor, con el que espera elevar el bombeo en la zona en unos 146.000 bpd a finales del año mediante la inversión de unos 2.000 millones de dólares.

"Tengo la potestad como ministro de revertir (las licencias de las empresas mixtas que no suban producción). Si una empresa no ha hecho el esfuerzo, no tiene el interés o no ha cumplido, le puedo revertir la licencia. Si no cumplen, no veo el sentido de tener esas empresas aquí", advirtió Ramírez.

Pero, el ejecutivo descartó que el país vaya a elevar la producción sin el aval de la OPEP y aseguró que se mantendrá adherido a las cuotas fijadas por la organización.

Las exportaciones de hidrocarburos son vitales para el país, al representar el 95% de su ingreso de divisas, en medio de un estricto control cambiario vigente desde 2003.

Analistas creen que el gobierno de Chávez utilizará el músculo financiero de Pdvsa para inyectar recursos a sus programas sociales insignia de cara a los comicios presidenciales de octubre de 2012, en los que el militar retirado buscará la reelección a pesar de padecer cáncer.

"Nosotros vamos a garantizar el triunfo del comandante (Hugo) Chávez porque queremos continuidad. No vamos a permitir un golpe de mesa y que se acabe con todo lo que hemos construido", comentó Ramírez.

Petroleras como la estadounidense Chevron, la española Repsol-YPF, la italiana Eni, la rusa Rosneft y la india ONGC tienen participaciones minoritarias en las empresas mixtas de la Faja, una de los mayores depósitos mundiales de crudo pesado.

"Queremos que vengan los (socios) internacionales con su tecnología, con su pericia, pero ¿quién manda en casa? Nosotros. Aquí sabemos cómo producir bastante petróleo y bastante gas", dijo Ramírez.

Mayores envíos asiáticos. Venezuela ha estado incrementando progresivamente sus envíos de crudo a países aliados como China o Rusia, con frecuencia bajo mecanismos de crédito que pueden ser cancelados por Caracas con despachos de hidrocarburos.

Chávez ha insistido en diversificar el negocio petrolero y reducir destinos tradicionales de exportación como Estados Unidos, enemigo ideológico del mandatario.

"No vamos a sobrepasar nuestra producción a menos que sea coordinado con la OPEP. Hemos incrementado el envío de petróleo al Caribe y a Asia. Estamos enviando más de 460.000 bpd a China y el segundo gran destino es India y el tercero Japón (en Asia)", dijo Ramírez.

China le ha prestado a Venezuela un total de US$32.000 millones, que casi en su totalidad son pagaderos con petróleo, y ambos países administran fondos de inversión conjuntos por miles de millones de dólares.

Ramírez informó que Venezuela compró "recientemente" 38 taladros petroleros a China como parte de un plan de procura para adquirir unos US$43.112 millones en equipos entre lo que resta del año y el 2016.

Por otro lado, el titular de Pdvsa aseguró que la deuda con proveedores de la firma bajó un 50% desde el cierre del 2010 cuando llegó a 10.902 millones.