Caracas. Venezuela espera recibir dos créditos por un total de US$5.500 millones de bancos chinos e italianos para financiar multimillonarios proyectos de crudo pesado en la Faja del Orinoco, dijo este jueves a Reuters el ministro de Energía, Rafael Ramírez.

El gobierno venezolano licitó dos grandes áreas petroleras a principios del 2010 y asignó directamente a una decena de empresas otros cuatro bloques, que espera comiencen a extraer barriles este año, en un intento por revertir el estancamiento de la producción local de crudo.

"Estamos trabajando para que la mayoría de estos créditos entren este mismo año (...) seguimos dándole mucho énfasis a la Faja y estamos trabajando para convertirla en un gran centro industrial, de servicios", dijo el también presidente de la estatal Pdvsa, accionista mayoritaria en una veintena de empresas mixtas conformadas con firmas extranjeras.

Una empresa mixta con China National Petroleum Corporation (CNPC) recibiría US$4.000 millones en financiamiento, mientras que a otra con la italiana ENI se le otorgarían US$1.500 millones.

El ministro no especificó los bancos involucrados en la negociación.

La rentabilidad de estos proyectos está en jaque desde que el gobierno ajustó en abril un impuesto a las exportaciones petroleras, que aumenta sustancialmente el ya elevado aporte petrolero fiscal en Venezuela y con el que se esperan recaudar hasta US$16.000 millones este año.

"(La tasa interna de retorno) da más de 10%. Cuando ellos recuperen sus inversiones, les va a dar muy alto, esa ha sido nuestra experiencia", dijo Ramírez en un intento de aplacar las críticas.

También rechazó que el nuevo impuesto dé al traste con una ronda de crédito que emprendían varias empresas mixtas que operan campos maduros para financiar planes de alza de producción ordenados meses atrás por el Ministerio de Energía.

"No hay emisión de bonos", dijo tajantemente el funcionario. Pero agregó que PDVSA tendría bajo la manga "otras alternativas más directas".

La Faja del Orinoco requiere de unos US$80.000 millones en inversiones conjuntas para extraer hasta 2,1 millones de barriles diarios (bpd) y levantar mejoradores y refinerías para convertir el crudo extrapesado en un producto apto para su exportación.

"Estamos muy satisfechos y tranquilos al saber que tendremos en caja ese dinero. Requerimos un piso fiscal garantizado, en medio de la gran volatilidad de los precios", dijo.

Crudo al mercado europeo. Ramírez dijo que tras las sanciones aplicadas por Washington a Venezuela por comerciar con Irán, Venezuela está redireccionando al mercado europeo las exportaciones ocasionales que iban a Estados Unidos.

Washington impuso penalidades a la estatal Pdvsa por el envío de dos embarques de gasolina a Irán, pero las sanciones no involucran las exportaciones petroleras ni las actividades de su filial Citgo basada en ese país.

Venezuela suministra alrededor de 1,1 millones de bpd de crudo y derivados a Estados Unidos, mayormente mediante contratos de suministro de largo plazo con filiales y empresas en las cuales participa, pero alrededor del 30% de los despachos se hacen a través de ventas ocasionales.

"Estamos obteniendo una prima mayor al vender a Europa (...) Estados Unidos ha cometido un error con las sanciones, se está dando un tiro en el pie atacando a un país que ha sido estratégico", dijo.