La decisión se tomó. El Banco Central de Venezuela abrió la puerta a la posibilidad de tener cuentas en dólares en el país, sin embargo el sistema financiero todavía no sabe “cómo es la cosa”.

Este viernes, luego de la publicación en Gaceta Oficial del Convenio Cambiario N° 20, se produjeron reuniones de emergencia de los equipos técnicos en cada una de las instituciones del sistema financiero.

“No sabemos nada en concreto”. “Lo mismo que ustedes”. “Apenas estamos estudiando la Gaceta”, eran las respuestas que se recibían de los voceros y contactos de los periodistas del sector.

Los cuerpos de abogados, analistas de riesgo, economistas y asesores externos de cada uno de los bancos fueron movilizados para saber los alcances de la medida.

Las firmas consultoras hicieron otro tanto para dar respuestas a sus clientes y algunas como Econométrica adelantó un análisis de las implicaciones que tendría para la economía nacional y diversos sectores específicos como el Fisco, las industria petrolero y los proveedores oficiales.

Por el lado del oficialismo, la sorpresa fue bastante parecida y hubo un silencio cauteloso de parte de los analistas “amigos del proceso”.

Las preguntas están a la orden día: ¿Cuáles serán los bancos autorizados? ¿Los del Estado? ¿Todos? 

Por ahora sólo hay dos cosas claras: los recursos de estas cuentas, si van a ser usados en el país, será en bolívares al tipo de cambio oficial y que habrá que esperar a que sean publicadas las normas que regulen estas transacciones y que la banca adecue su estructura para atender esta nueva actividad.