“Si hay alguna oferta por parte de Colombia, la analizaremos, así como también nos han hecho ofertas desde Brasil. Una vez que se concrete una oferta, igualmente la consideraremos“, aseguró el ministro de Electricidad de Venezuela, Alí Rodríguez.

“No es bueno llegar al río antes de llegar al puente”, sostuvo el ministro, luego de que el vicepresidente venezolano, Elías Jaua, descartara que el gobierno de Hugo Chávez acepte una oferta colombiana de suministro de energía.

“En mayo se normalizará el sistema eléctrico en el país”, aseveró el vicepresidente venezolano, tras descartar la oferta lanzada este lunes anterior por el ministro de Minas y Energía colombiano, Hernán Martínez.

Jaua dijo a los periodistas que el gobierno está “ocupado y trabajando para generar nuestro propio sistema eléctrico”, por lo que no era necesario el ofrecimiento colombiano.

“En el mes de mayo se normalizará el sistema eléctrico en el país”, añadió el vicepresidente venezolano.

Martínez agregó que su país cuenta con “un sobrante pequeño de energía”, que antes ofrecía a Ecuador, y que ahora podría “venderle a Venezuela en caso de que así lo solicite”. Jaua también descartó que el gobierno pretenda aplicar medidas adicionales, a las ya decretadas, para afrontar la crisis del sector eléctrico, que comenzó a mediados de 2007 y se ha agudizado en los últimos meses.

Chávez decretó la semana pasada la “emergencia eléctrica”, lo que le permitirá traspasar recursos inicialmente destinados a otros sectores y obligar, so pena pecuniaria o suspensión del servicio, a un ahorro de 20% en el consumo a los medianos y grandes consumidores públicos y privados de Caracas.

Esas y otras medidas se sumaron a un cronograma de cortes programados en el país, con excepción de Caracas, aplicados desde enero pasado y que oficializaron los múltiples apagones, incluso diarios, que azotan a casi toda de Venezuela.

Un informe de diciembre pasado de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), señaló que el servicio colapsaría en todo el país a más tardar en mayo próximo, de seguir bajando el nivel del embalse del Guri, que genera 70% de la energía venezolana, y de no reducirse el consumo nacional.

El gobierno atribuye la crisis a la fuerte sequía, mientras la oposición la achaca a la supuesta falta de previsión e inversión en el sector a lo largo de los 10 años de la administración de Chávez.