El ministro de Economía, José Ramón Valente, y el secretario general de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), Gustavo Castellanos, dieron a conocer las cifras de ventas de autos en Chile en 2018, las que anotaron un récord desde que se tiene registro.

Así, las ventas de vehículos livianos y medianos nuevos alcanzaron las 417.038 unidades, lo que significó un aumento de 15,6% respecto a los 360.900 autos vendidos en 2017 y la cifra más alta desde 1994.

El segmento de pasajeros concentró las ventas con el 40% del total y un precio promedio de $8,6 millones de pesos (US$12.700 millones).

Para Valente, este resultado es una muestra importante del dinamismo de la economía y de la confianza que tienen los chilenos en su desempeño futuro.

El secretario de Estado destacó que las ventas de vehículos registraron un crecimiento sobre los dos dígitos en todas las regiones del país, especialmente en Los Ríos con 48%, Atacama (36,5%), Coquimbo (31,2%) y Ñuble (29,2%), lo que significa que “el mayor crecimiento económico no se está quedando en Santiago y está llegando a todo Chile”.

“El crecimiento récord en la venta de vehículos demuestra que las personas confían en que Chile está en marcha y continuará en marcha este 2019, ya que ese es el foco del gobierno del presidente Sebastián Piñera”, manifestó.

Además del buen desempeño de la economía y la variada oferta crediticia, Castellanos añadió que el dinamismo del mercado fue impulsado por “las estrategias comerciales de las 68 marcas presentes en el país y la cantidad de modelos y versiones que han ofrecido al público este año”.

Asimismo, el secretario de Estado destacó que las ventas de vehículos registraron un crecimiento sobre los dos dígitos en todas las regiones del país, especialmente en Los Ríos con 48%, Atacama (36,5%), Coquimbo (31,2%) y Ñuble (29,2%), lo que significa que “el mayor crecimiento económico no se está quedando en Santiago y está llegando a todo Chile”.

“Continuaremos trabajando día a día para cumplir con el mandato del Presidente de impulsar la inversión, mejorar la productividad y subir a Chile al carro de la cuarta revolución industrial, con el objetivo final de llevar al país al desarrollo y así mejorar la calidad de vida de todos los chilenos”, sentenció.