En julio pasado, la venta de automóviles nuevos en México creció 18% a 131,764 unidades, con lo que la comercialización se mantuvo en niveles récord, según el reporte de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

La venta del mes de julio representa la segunda más alta observada en el año, después de la de junio, pese a que en algunos estados del sureste del país, como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán se han frenado las ventas por los bloqueos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

La marca que más aumentó sus ventas fue la coreana Kia, pues pasó de comercializar 1.499 unidades a 5.510 autos, 267% más, debido a su estrategia de promociones de venta.

De hecho, Kia superó a Mazda en ventas, cuando la japonesa colocó 4.114 autos, 8% menos comparado con el mismo mes del año pasado.

En el acumulado enero a julio del 2016 se registraron 853.620 vehículos ligeros vendidos, lo que significó un avance de 18,3% en relación con el acumulado del mismo periodo del año previo, indicó la AMIA.

De acuerdo con la estimación de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la venta de vehículos nuevos podría superar 1,55 millones de unidades al término de este año.

El comportamiento positivo de las ventas de autos se deriva de las prácticas aduaneras en el ingreso de autos usados a territorio mexicano; al repunte histórico del financiamiento automotriz y la competencia más agresiva entre las marcas hacia el consumidor mexicano.

La marca más vendida durante los primeros siete meses fue Nissan, con 25,1% de participación y 214.138 unidades colocadas en el mercado mexicano, seguido por General Motors con 18,7% (159.733 unidades), Grupo Volkswagen con 16,3% (139.444 autos), Toyota con 6.4% (54,217 vehículos) y FCA México con 6.4%, con unas 54.208 unidades.

Bajaron 2 y 3%, respectivamente

GM y Ford contraen ventas en EU, pero otras armadoras compensan las caídas

General Motors y Ford Motor, las dos mayores automotrices estadounidenses, reportaron ventas en julio que decepcionaron a Wall Street, pero los resultados fueron robustos en general para la industria, con indicadores que sugieren que el sector está entrando en un periodo de intensificación en la competencia por la mejor cuota del mercado.

En general, las ventas de autos en Estados Unidos durante julio crecieron 0.7%, a 1,52 millones de vehículos, de acuerdo con Autodata Corp, alcanzando una tasa anual desestacionalizada de 17,88 millones de vehículos, la más alta desde noviembre.

Tras una baja de 1.6% en junio, General Motors (GM) anunció la venta de 267.258 unidades, lo que significa una caída de 1.93%; el sitio especializado Edmunds.com preveía que las ventas aumentarían 1,9%.

Ford, segundo fabricante estadounidense luego de GM, presentó una baja de 3% en sus ventas a 216.000 unidades, la cual resultó mucho mayor que la merma de 1,7% que esperaban los analistas de Edmunds.com

Tanto el economista jefe de GM, G. Mustafa Mohatarem, como el jefe de ventas de Ford, Mark LaNeve, dijeron que las ventas siguen estando en niveles sanos, apoyadas en que la comercialización de autos al menor es más lucrativa para los fabricantes de autos que la de flotas de vehículos a empresas, agencias del gobierno o firmas que arriendan autos.

Las ventas en el año están 1% por encima de lo que se ubicaban a esta altura en el 2015, año que cerró con ventas récord, dijo Mohatarem, quien agregó que GM cree que hay potencial para marcar otro récord este año.

Las automotrices japonesas y surcoreanas reportaron transacciones mensuales más fuertes que las esperadas, reforzando las ventas totales de vehículos, pues los clientes siguieron gastando su dinero en camionetas y coches deportivos utilitarios.