La farmacéutica Bristol-Myers reportó este miércoles una caída de sus ingresos y ganancias trimestrales debido a que una reducción de costos y el aumento de ventas de nuevos medicamentos no lograron contrarrestar un derrumbe de los pedidos de Plavix y Avapro, que ahora compiten con versiones genéricas.

La empresa reportó este miércoles utilidades netas de US$808 millones, o 38 centavos por acción, por debajo de los US$1.310 millones, o 52 centavos por papel, correspondientes al mismo período el año pasado.

Excluyendo ítems especiales, la farmacéutica estadounidense ganó 48 centavos por acción, en línea con las expectativas de analistas, según Thomson Reuters I/B/E/S.

Las ventas globales cayeron un 18% a US$4.440 millones. El pronóstico promedio de Wall Street era de US$4.450 millones.

El descenso sigue a la pérdida de protección de la patente estadounidense de Plavix, un anticoagulante que supo ser el segundo medicamento más vendida en el mundo.

Las ventas de Plavix descendieron un 60% a 741 millones en el trimestre, mientras las de Avapro -una medicina para controlar la presión sanguínea- cayeron un 53% a 117 millones.

Las ventas del medicamento contra la esquizofrenia Abilify subieron apenas un 1% a US$711 millones.

Varias medicinas nuevas tuvieron buenos rendimientos, entre ellas el Baraclude, un tratamiento para la hepatitis B, cuyas ventas saltaron un 22% a US$357 millones.

Las ventas del tratamiento contra la leucemia Sprycel crecieron un 26% a US$244 millones, mientras que las de la medicina para la artritis Orencia subieron un 27% a US$290 millones.

La empresa confirmó su pronóstico de utilidades para el 2012, excluyendo ítems especiales, de entre US$1,90 y US$2 por acción, lo que reflejaría una caída de entre el 12% y el 17% respecto del 2011.