Santiago. "Nos sorprende que después de tantos años de tramitación, con todo tipo de observaciones, preguntas, acciones judiciales que se han desechado, vengan a último minuto a obstaculizar un proceso que ha sido bastante ejemplar".

Esta fue la afirmación que hizo la semana pasada Daniel Fernández, vicepresidente de HidroAysén, sobre el proyecto eléctrico que busca la construcción de cinco centrales hidroeléctricas en la región de Aysén (dos en el río Baker y tres en el Río Pascua), que contemplan una inversión de US$3.200 millones.

Dijo además que esto es parte de las reglas del juego y que "tarde o temprano este proyecto se votará y tarde o temprano también se hará, ya que este es un proyecto muy importante para el país".

Según consignó El Mercurio la declaración fue hecha luego de que se presentara un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Coyhaique que pretendía dar la orden de no innovar y suspender la votación del proyecto por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de Aysén, la que finalmente le dio el visto bueno al polémico proyecto chileno.

Por otra parte, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, dijo que sería bueno que se aprobara este proyecto porque permitiría duplicar la matriz energética del país.

"Estamos frente a un proyecto que lleva décadas, que si se hubiera aprobado hace una década solamente, nos hubiera permitido estar menos contaminados y con una energía bastante más barata", dijo.

En respuesta, los detractores del proyecto llamaron al presidente del país, Sebastián Piñera, para que demuestre su preocupación por el medio ambiente y revierta el proyecto HidroAysén.

"Nosotros siempre tuvimos la sensación de que este es un presidente que protege el medio ambiente y aún es la oportunidad. Aún hay esperanzas que esto se pueda revertir a nivel de la Presidencia y esa esperanza no la perdemos", dijo el secretario ejecutivo del Consejo de Defensa de la Patagonia, Patricio Rodrigo, a radio Cooperativa.

La intendenta de la zona, Pilar Cuecas, llamó a los detractores políticos que rechazan este proyecto para que "no exacerben los ánimos y no hagan llamados incendiarios a la comunidad, habrá tranquilidad”.