El vicepresidente de la República de Paraguay, Federico Franco, aseveró este miércoles que la alternativa a la electrointensiva transnacional Rio Tinto Alcan es seguir “cediendo” al Brasil energía “a precio regalado”.

En un encuentro en la Cámara de Anunciantes dijo “no entender” las posiciones encontradas dentro del propio gobierno sobre este tema.

Federico Franco presentó a la comisión directiva y miembros de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) lo que hubiera sido un “programa” de este gobierno, que nunca fue implementado oficialmente por Fernando Lugo.

En ese contexto puso especial énfasis en el proyecto presentado por la firma electrointensiva canadiense Rio Tinto Alcan, que prevé una inversión directa en Paraguay cercana a los US$3.000 millones.

“Para mí, como paraguayo, es muy importante definir qué país queremos ¿Queremos un país que simplemente ceda, por no decir otra cosa, al Brasil y a la Argentina la energía que no utiliza o efectivamente queremos venderla a un mejor precio? São Paulo y Buenos Aires brillan con esa energía que legítimamente nos pertenece, mientras Paraguay vive en la oscuridad”, aseveró el vicepresidente.

Añadió que el Paraguay, por tratados leoninos, es obligado a “ceder” al Brasil y a la Argentina la energía que no utiliza, no venderles. “¿Y qué nos da Brasil? Royalties, ¿y qué nos da Argentina? compensaciones ¿Y qué vamos a hacer? ¿Vamos a seguir cediéndoles la energía o vamos a decirle a Rio Tinto que venga? Lo que del Brasil estamos recibiendo por la energía cedida no pasa de US$15, que está fijo hasta el 2023, pero tenemos la posibilidad de vender a Rio Tinto a un precio que puede llegar hasta US$60”, destacó.

Añadió que se consiguió con el Brasil sacar un “correctivo” para pasar de US$5,1 a US$15,3. “Hicimos una fiesta patronal el 2010, porque conseguimos US$240 millones, por nueve turbinas que el Paraguay no usa. Una turbina que podamos darle a esta empresa electrointensiva va a significar solamente en concepto de impuesto al valor agregado (IVA) US$1.000 millones adicionales, y si le damos a otra que quiere procesar titanio, podríamos generar algo similar”, dijo.

Añadió que Rio Tinto va a venir, no solamente para hacer aluminio, que finalmente es un commodity (materia prima), sino también atraería a otras industrias electrointensivas que se instalarían en el Paraguay, en un parque industrial.

“Entonces, yo le he dicho al presidente de la República (Lugo) para qué me envió a Canadá y nos puso a estudiar esto, si al final una viceministra (Mercedes Canese) se va a oponer. Yo tengo el derecho de pensar que lo que se pretende es seguir favoreciendo a la economía brasileña, porque no cabe en mi cabeza que, pudiendo vender energía mucho más cara que la que le cedemos al Brasil, generando empleo, impuesto y divisas, haya gente que se opone a este proyecto”, afirmó.