Wolfsburg. La automotriz alemana Volkswagen advirtió de que las trabas legales y tributarias representaban obstáculos considerables para un acuerdo de fusión con Porsche, pero dijo que no daría la espalda a su endeudado aliado.

VW quiere superar a Toyota como el mayor fabricante de automóviles del mundo, con ventas por 10 millones de autos anuales para el 2018, mediante una mezcla de agresivas adquisiciones, crecimiento en mercados emergentes y costos de producción eficientes.

Un elemento clave de la estrategia de VW es lograr el control total del lucrativo negocio de autos deportivos de Porsche y de sus márgenes, que lideran la industria.

"Volkswagen continúa completamente comprometido con el acuerdo integral y con la fusión con Porsche", dijo el presidente ejecutivo, Martin Winterkorn, el jueves en las oficinas centrales de VW en Wolfsburg.

"No obstante, las trabas legales y tributarias aún por superar no son pocas", dijo.

Volkswagen reafirmó sus metas para el año completo de aumentar sus ventas de vehículos, ingresos y utilidad operativa sobre los niveles récord del 2010.

Las ventas a clientes en los dos primeros meses de este año subieron un 17,5% a alrededor de 1,2 millones de autos.

"Estamos altamente satisfechos con nuestro actual desempeño de negocios y esperamos un fuerte primer trimestre en todos los frentes", dijo Winterkorn.

"Ahora estamos más convencidos que nunca de que podemos alcanzar nuestras metas estratégicas", dijo.