El gigante automotor alemán Volkswagen alertó de una posible paralización en la producción de vehículos desde agosto debido a la introducción de un nuevo test de emisiones de la Unión Europea (UE).

Las nuevas pruebas del organismo "The Worldwide Harmonised Light Vehicle Test”, WLTP, (Procedimientos de pruebas de vehículos ligeros coordinados a nivel mundial) para determinar los niveles de contaminantes y emisiones de CO2 podría suponer una reducción temporal en la producción, lo que supondría también menos trabajo, declaró el responsable de personal de la automotriz, Martin Rosik, en la revista interna de Volkswagen "Inside", a la que ha tenido acceso la agencia dpa.

Se trabaja "con gran presión" para intentar que los efectos sean los menos posibles, indicó el directivo. No obstante, podría haber dificultades en la entrega de determinados modelos, agregó.

Aquellos vehículos que no tengan hasta ese momento el certificado de la WLTP deberán salir provisionalmente del programa.

El nuevo estándar a nivel mundial de la WLTP, que ya ha entrado en vigor, se aplicará a todos los vehículos nuevos a partir de septiembre de 2018, lo que ha obligado a las automotrices a revisar todos sus modelos.

Una normativa resultado de un escándalo. Con esta nueva normativa se quieren conseguir datos más verídicos sobre el consumo y contaminación del automóvil. Surgió como reacción al escándalo de la manipulación de los motores diésel de Volkswagen que estalló en 2015.

La automotriz alemana admitió entonces que trucó los motores de más de 11 millones de automóviles en todo el mundo para simular emisiones de gases contaminantes por debajo del límite permitido.