Berlín. El lobista principal de Volkswagen dijo este martes en conferencia de prensa que el gigante automovilístico dejaría de realizar con experimentos con animales para sus productos.

La declaración se produjo a raíz de un gran escándalo que reveló que los efectos de los humos de diésel fueron probados, tanto en monos como en humanos, en un estudio financiado por fabricantes de automóviles alemanes.

"Queremos eliminar por completo los ensayos con animales en el futuro, por lo que algo así no volverá a suceder", dijo Thomas Steg al diario Bild.

El explosivo informe, publicado por The New York Times la semana pasada, expuso un estudio de 2014 llevado a cabo por el ahora extinto Grupo Europeo de Investigación sobre Medio Ambiente y Salud en el Sector del Transporte (EUGT).

"Queremos eliminar por completo los ensayos con animales en el futuro, por lo que algo así no volverá a suceder", dijo Thomas Steg.

Controvertido estudio en humanos deja interrogantes. A ese reporte le siguieron este lunes informes en Süddeutsche Zeitung y Stuttgarter Zeitung de que esas pruebas también se habían llevado a cabo en humanos.

En dicho estudio, financiada por Volkswagen, Daimler y BMW, y llevado a cabo en el Hospital Universitario de Aachen, los médicos estudiaron los efectos sobre la salud de la "inhalación de dióxido de nitrógeno a corto plazo por personas sanas".

Tras el informe, el Hospital Universitario de Aachen publicó un comunicado en el que decía que el experimento era "extremadamente sensible" y se llevó a cabo para optimizar la seguridad de los conductores de camiones, mecánicos y soldadores.

VW promete investigaciones. Los experimentos más invasivos encargados por el EUGT en nombre de las firmas de automóviles se realizó con 10 monos sentados en cámaras herméticas inhalando el escape de un VW Beetle.

Según los informes, el estudio fue financiado por la industria del automóvil para defender el diésel tras las revelaciones de que los humos eran cancerígenos.

Volkswagen ha prometido hoy llevar a cabo una investigación sobre el escándalo. "Haré todo lo posible para garantizar que este asunto se investigue en detalle", dijo el presidente de la junta de supervisión de Volkswagen, Hans Dieter Pötsch.

El partido alemán Los Verdes prometió abordar este asunto con la administración de la canciller Angela Merkel en el Bundestag.

"Pedimos al Gobierno federal que indique claramente cuánto sabía sobre estas prácticas repulsivas de la industria automotriz y con cuánto dinero público fueron financiadas", dijo la líder parlamentaria de Los Verdes, Britta Hasselmann.

Esta es la segunda vez en los últimos años que los automóviles diésel están en el foco de un gran escándalo. En 2015, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) publicó los hallazgos de que Volkswagen había programado software en sus automóviles diésel para que pudieran pasar las pruebas de emisiones, a pesar de no cumplir con las reglamentaciones ambientales.

Otras compañías implicadas en el escándalo de 'dieselgate' son Daimler, Volvo, Jeep, Hyundai y Fiat.