Copenhague. El fabricante de automóviles Volvo Cars ganó 960 millones de coronas suecas (108 millones de euros, US$149 millones) netas en 2013 después de remontar un primer semestre negativo, informó hoy la compañía.

Una mejora en las ventas en la segunda mitad del año, impulsadas sobre todo por el crecimiento en China, la reducción de los costes y el lanzamiento de nuevos modelos son los principales factores que explican el resultado del fabricante sueco, que hace un año había perdido 542 millones (61 millones de euros) netos.

Volvo Cars facturó por valor de 122.245 millones (13.800 millones de euros) en 2013, 2% peor que el año anterior.

El beneficio operativo subió de 66 millones (7,5 millones de euros al cambio actual) a 1.919 millones (217 millones de euros).

En el primer semestre del año, la firma sueca había registrado una pérdida operativa de 577 millones (65 millones de euros).

Las ventas de vehículos crecieron 1,4% el último año hasta las 427.840 unidades, gracias sobre todo al buen comportamiento en el mercado chino, donde aumentaron 45,6  hasta los 61.146 coches.

"Este beneficio anual representa una inflexión significativa comparada con el resultado de los seis primeros meses de 2013. Además de unas buenas ventas en la segunda mitad del año, nuestro foco en los costes ha sido esencial en el regreso a beneficios", señaló en un comunicado el presidente del grupo, Håkan Samuelsson.

Volvo Cars es propiedad de la china Geely, que controla el 51% de las acciones del fabricante sueco tras comprárselo hace casi cuatro años a la multinacional estadounidense Ford.