Estocolmo/Amsterdam. La automotriz Volvo negó este viernes que haya mantenido conversaciones sobre la posible compra de su rival Saab y dijo que tampoco hay charlas planeadas, con lo que desmintió un reporte del periódico holandés Telegraaf.

El diario citó fuentes no identificadas que dijeron que el Gobierno sueco habría estado conversando con Volvo Cars, controlada por la china Geely, sobre el posible interés en presentar una oferta por la deficitaria Saab.

"No hay tales conversaciones en curso y no hay conversaciones programadas", dijo el portavoz de Volvo Cars, Per-Ake Froberg.

Saab tuvo problemas de efectivo en su primer año en manos de la fabricante de autos de lujo holandesa Spyker, después de que sus ventas del 2010 no lograran cumplir los pronósticos.

El presidente ejecutivo de Spyker, Victor Muller, declinó comentar sobre el reporte del viernes, dijo la agencia de noticias holandesa ANP.

Geely, matriz de Geely Automotive Holdings, compró la unidad de autos de Volvo a Ford Motor Co en agosto del 2010, en la mayor adquisición china de una fabricante de autos extranjera.

Previamente esta semana, Muller, presidente ejecutivo de Saab, dijo que esa empresa está negociando con un amplio rango de automotrices chinas sobre una posible alianza.

Saab y Volvo Cars pasaron largo tiempo en manos de automotrices estadounidenses, Saab controlada por General Motors y Volvo por Ford, pero los dueños vendieron en medio de la crisis financiera global.