Volkswagen tiene la intención de recortar 30.000 puestos de trabajo para el año 2020 como parte de un enorme plan de ahorro destinado a ayudar al gigante automovilístico alemán a recuperarse del escándalo de la emisión de gases de escape conocido como "dieselgate”, informó un periódico alemán.

El plan, que se ha acordado con los representantes sindicales después de meses de tortuosas negociaciones, conducirá a un ahorro anual de 3.700 millones de euros (US$3.900 millones), según el diario de negocios Handelsblatt. Un poco más de dos tercios de las pérdidas de empleo se producirán en las plantas de Volkswagen en Alemania (23.000 empleados), las otras en Norteamérica y Brasil, dijo el informe, citando fuentes cercanas a las conversaciones. No habrá despidos forzados, la mayoría de los recortes provendrán de empleados que se jubilan, añadieron las fuentes.

Dieselgate. El grupo entró en una profunda crisis el año pasado tras admitir haber instalado software en unos 11 millones de vehículos diésel en todo el mundo que podrían detectar cuando se estaban sometiendo a pruebas reglamentarias y "reducir” las emisiones para hacer que los coches reportaran ser menos contaminantes de lo que eran.

Volkswagen, que emplea a unas 600.000 personas en todo el mundo, ha destinado unos 18.000 millones de euros para cubrir las consecuencias del escándalo, pero los expertos creen que la factura final de las recompras, arreglos y costos legales será aún mucho mayor.