Wal-Mart planea abrir 30 nuevos establecimientos en China e invertirá unos 500 millones de yuanes (US$80 millones) en la remodelación de las ya existentes en el país asiático, informó la edición de este martes del Diario de China.

El gigante estadounidense de ventas al por menor anunció que restaurará este año 50 tiendas, tras haber completado la renovación de 31 el año pasado.

De acuerdo con un plan publicado en octubre de 2012, en los próximos tres años, Wal-Mart contará con más de 100 nuevos establecimientos en China.

El minorista estadounidense ya ha abierto este año dos nuevos locales: uno en Sanhe, provincia septentrional de Hebei, y otro en Bazhong, provincia suroccidental de Sichuan. Además, se inaugurarán dos hipermercados en Shenzhen y Dongguan, en la provincia meridional de Guangdong, y dos nuevos locales de la marca Sam's Club en Hangzhou y Suzhou, de las provincias de Zhejiang y Jiangsu respectivamente.

Wal-Mart también va a invertir en la creación de más redes de centros de distribución en las provincias de Hubei y Guangdong, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la calidad, así como de reducir costes.

El presidente y director ejecutivo de Wal-Mart China, Greg Foran, afirmó que su compañía desea fortalecer los cimientos de sus negocios para asegurar un desarrollo de largo plazo en China.

Tras 17 años en el país asiático, la compañía ha decidido que es el momento de optimizar sus cerca de 400 establecimientos, una decisión tomada después de que a partir de finales del año pasado haya cerrado sus tiendas en Shenzhen, Shanghai y Zhengzhou, movimiento que la compañía ha calificado de "reajuste de la estrategia de negocios".

En opinión del director encargado de asuntos empresariales de Wal-Mart China Investment, Li Ling, el negocio de la compañía ha entrado en una nueva etapa, en la que la atención se va a poner en la calidad de las tiendas individuales, dado el potencial de desarrollo generado en China por la rápida urbanización y la emergencia de la clase media.

Mientras tanto, el minorista francés Carrefour S.A. y la cadena británica Tesco PLC cerraron seis y cuatro tiendas respectivamente en China entre 2010 y 2012.

Según Zeng Lingtong, experto de Compañía de Consulta de Administración Empresarial de Beijing, muchos minoristas han entrado en la "temporada alta" de renovación de sus contratos de alquiler para las tiendas abiertas antes del año 2000, lo que sumado al alza de los precios de arrendamiento explica en parte la contracción experimentada por las cadenas de tiendas extranjeras.

Animadas por unas expectativas de mercado en crecimiento, éstas se expandieron rápidamente en China en años pasados, desestimando los desafíos en algunas localidades.

Para reducir el alto coste que genera el mantenimiento de esas tiendas, se ven obligadas a poner fin a sus operaciones, concluyó Zeng.