Moscú. El grupo minorista estadounidense Wal-Mart Stores Inc cerrará su oficina en Moscú por falta de oportunidades de adquisición, abandonando una apuesta de largo tiempo por ingresar al mercado ruso.

"Dado que hemos decidido ingresar al mercado (ruso) mediante adquisiciones (...) y como no ha habido un socio claro para adquisiciones en el corto plazo, no hay razones empresariales para mantener nuestra oficina de representación en Moscú," dijo Doug McMillon, presidente ejecutivo de Wal-Mart International, en un comunicado el lunes.

"Seguimos estando emocionados por nuestros negocios internacionales, incluyendo los mercados donde ya operamos, como Brasil, China e India, donde tenemos tremendas oportunidades de desarrollo". Doug McMillon, presidente ejecutivo de Wal-Mart International.

El anuncio se hace a una semana de que la cadena minorista Kopeika, a la que previamente se consideró como un objetivo de Wal-Mart, fue comprada por el líder ruso del sector X5 en un acuerdo por 51.500 millones de rublos (US$1.660 millones).

La firma privada Lenta, otro potencial candidato para Wal-Mart, se ha visto despedazada por una disputa entre accionistas, que terminó con la empresa operando sin presidente ejecutivo.

McMillon dijo que Wal-Mart, el mayor minorista del mundo, seguirá focalizándose en otros mercados importantes en el exterior.

"Seguimos estando emocionados por nuestros negocios internacionales, incluyendo los mercados donde ya operamos, como Brasil, China e India, donde tenemos tremendas oportunidades de desarrollo", aseveró McMillon en el comunicado.

La adquisición de X5 de Kopeika fue celebrada por analistas como un potencial catalizador de una serie de acuerdos, porque la recuperación de la confianza del consumidor ruso hace que el fragmentado sector esté listo para una consolidación.

Pero minoristas extranjeros han tenido dificultades en triunfar en Rusia desde cero. En ocasiones, la compañía sueca IKEA se ha quejado abiertamente de la corrupción y del exceso de burocracia.

Raras historias de éxito incluyen a la firma alemana Metro y a la francesa Auchan , que juntas suman más de 100 tiendas en el país.

Wal-Mart ha tenido más éxito en su intento de entrar a mercados emergentes de Sudáfrica, donde recientemente acordó pagar US$2.300 millones por el control de Massmart Holdings