Técnicos de Yacyretá indicaron que -contrariamente a lo que se mencionaba- la hidroeléctrica redujo su producción de energía a consecuencia del gran caudal que trajo la crecida del Paraná. El río retorna paulatinamente a su nivel normal.

Gabino Fernández, jefe técnico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), indicó que la reducción de la potencia en la usina fue de alrededor del 10%. Usualmente, la hidroeléctrica produce 2.500 megavatios; sin embargo, con la crecida del Paraná, la cifra bajó a 2.200 megavatios, según detalló, en contacto con Canal 100.

Al aumentar excesivamente el caudal, la EBY debe abrir más las compuertas, lo que hace disminuir la diferencia de niveles entre el embalse y el nivel del río. “Llegando a los 24.000 metros cúbicos ya hay que abrir el vertedero principal, por lo cual disminuye el salto, porque sube el río”, indicó. Al disminuir el salto del agua, necesariamente se pierde potencia de generación de energía.

El caudal de agua a la altura del embalse llegó a los 40.000 metros cúbicos por segundo, el mes pasado. Posteriormente, bajó a 29.000 metros cúbicos y ahora va camino a los 14.000 metros cúbicos, que es el nivel considerado normal. El técnico mencionó que afortunadamente el cauce va bajando y actualmente el nivel llega a los 2,70 metros, cuando en su pico máximo, el 12 de junio pasado, se alcanzaron los 6,22 metros.

El descenso del Paraná debería posibilitar el desagote del río Paraguay; sin embargo, aún no se percibe un descenso de este último cauce a la altura de Asunción y Pilar, donde la crisis continúa empeorando.