Moscú. Andina. El conflicto de Siria causó al menos un millón de desplazados en el interior del país desde el inicio de los violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad gubernamentales y la oposición hace algo más de un año, informó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

“Estamos muy preocupados por el hecho de que al menos un millón de personas en Siria hayan sido desplazados en el interior del país y que haya también numerosos refugiados sirios en los países vecinos”, señaló Ban Ki-moon, citado por la agencia Ria Novosti.

El pasado jueves, tras la entrada en vigor del alto el fuego, el Gobierno de Siria llamó a regresar al país a los refugiados sirios, cuyo número, según datos extraoficiales, podría alcanzar centenares de miles de personas.

Entretanto, los activistas sirios denunciaron este domingo nuevos ataques de las tropas del régimen contra la ciudad de Homs, lo que supondría una violación al cese del fuego acordado conforme al plan de paz propuesto por Annan y respaldado unánimemente por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Según la cadena Sky News que cita estas denuncias, desde primeras horas de la mañana algunos barrios de la ciudad han sido blanco de intensos disparos de artillería.

El pasado sábado, según testimonios de residentes locales, al menos siete personas resultaron heridos en ataques similares contra Homs.

Por otro lado, Kieran Dwyer, portavoz del Departamento de Operaciones para la Paz de la ONU, anunció la víspera que el primer grupo de observadores internacionales podría llegar a Siria ya este domingo, después de que el Consejo de Seguridad aprobara el sábado el envío de una misión no militar al país árabe.

Un segundo grupo de observadores viajará a Siria en los próximos días, adelantó el funcionario.

Siria es escenario de violentos enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas gubernamentales que, según datos de la ONU, han causado ya más de 9.000 muertos.

Por su parte, el Gobierno sirio reporta más de 3.200 civiles muertos, así como más de 2.500 bajas mortales entre soldados y policías que se enfrentan a milicias fuertemente armadas.