Con el lema `Derechos Humanos y Justicia Social, erradiquemos el Trabajo Infantil’ este año la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace un llamado en el día mundial contra el trabajo infantil no solo sobre el derecho de todos los niños a ser protegidos del trabajo infantil, sino también a generar un rechazo a otras violaciones de sus derechos humanos fundamentales.

La institución señaló que “se estima que en el mundo hay 215 millones de niños que son víctimas de trabajo infantil, y más de la mitad de ellos están involucrados en sus peores formas”.

Es por ello que las organizaciones que velan por los derechos de niños y niñas hoy unen sus voces en pro de reafirmar la importancia de que los niños tengan acceso a la educación y un trabajo acorde al momento de su vida adulta.

“Al entrar en el mercado laboral prematuramente, se les priva de la educación y capacitación necesarias para que ellas y ellos, sus familias y sus comunidades salgan del ciclo de pobreza en que se encuentran” recalcó la OIT.

Así mismo añadió que “también se ha demostrado que los niños y niñas que son víctimas de las peores formas de trabajo infantil se encuentran expuestos a maltrato físico, psicológico o moral que puede causarles daños para el resto de sus vidas”

En Colombia la Vicepresidencia de la República, el Ministerio de Trabajo, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el Departamento para la Prosperidad Social, el Departamento Nacional de Planeación, la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI), la Confederación General del Trabajo, la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia y la Confederación de Trabajadores de Colombia, así como sus representantes en todo el territorio nacional están realizando diversas actividades que se suman a las de todo el mundo en aras de que todos los niños y niñas del país puedan disfrutar su infancia, alejados del trabajo infantil.

El llamado extiende su invitación a todos los países a poner en marcha iniciativas para ampliar el movimiento mundial contra el trabajo infantil y a la adopción y fortalecimiento de políticas y programas nacionales que garanticen un progreso efectivo en esta lucha.