El presidente del Banco Central (BC) de Brasil, Alexandre Tombini, aseguró que el crecimiento económico del país en el tercer trimestre del año no será tan débil como se vaticina, tras un segundo trimestre mejor de lo esperado por el mercado.

"Podemos tener un tercer trimestre de acomodación, esto es lo esperado por los participantes del mercado, pero será más favorable de lo que la gente espera", dijo Tombini en una conferencia.

En el mismo acto, el presidente del BC destacó que la inflación, que se disparó en los primeros meses del año y encendió las alarmas dentro del gobierno, "está bajo control" y que la meta de cerrar hasta un máximo del 6,5% "está más cerca".

Según el informe trimestral de BC, la inflación en el país sudamericano crecerá este año un 5,8%, ante la anterior proyección de un 6,0%, mientras que para 2014, se espera que se sitúe en el 5,7%, ante los cálculos anteriores del 5,4%.

El gobierno brasileño espera cerrar este año y el próximo con una inflación del 4,5% pero con un margen de error de dos puntos, lo que significa que la cifra puede llegar hasta el 6,5%.

Tombini también se refirió a la decisión este miércoles de la agencia de calificación de riesgo Moody's de rebajar de "positiva" a "estable" la perspectiva de crédito en el país, debido al frágil crecimiento de la economía brasileña, decisión a la que restó importancia y recordó que Brasil fue confirmado como "grado de inversión".

"La agencia indicó que tenemos grado de inversión. Con ello, dos de las tres mayores agencias confirmaron que Brasil es grado de inversión", destacó.

En el mismo acto, el presidente del Banco Central brasileño aseguró que el país tiene "herramientas" para lidiar con la reducción del programa de estímulo de la Reserva Federal de Estados Unidos y con cualquier problema como el límite de la deuda de EEUU.

Brasil "no está preocupado" con ello porque tiene mecanismos para contrarrestar cualquier efecto negativo, recalcó Tombini.