Tras la viabilidad que dio la Asamblea a la explotación de los bloques 31 y 43, en el Parque Nacional Yasuní, las voces de rechazo de los ambientalistas no se hicieron esperar. Con megáfono en mano y gritando a todo pulmón intentaron dejar sentado su rechazo que ni la lluvia, que cayó segundos después de la votación, logró frenar.

En los exteriores de la Asamblea, los ecologístas coreaban "asesinos", "Correa y Chevron la misma cosa son" y más coplas armadas. Pidieron un minuto de silencio por el futuro que se viene con la explotación del área y se declararon en rebeldía civil.

Todo acompañado de cánticos y danzas que no hicieron mella frente a la decisión de la Asamblea. Acompañados del cantautor Jaime Guevara (quien hace unas semanas tuvo un enfrentamiento con el presidente Rafael Correa por haberle realizado una ‘mala seña’ por supuestamente ordenar la represión de los jóvenes que protestaban en la Plaza Grande) y en gesto de reproche algunos ecologistas decidieron bajarse los pantalones.

Aprobada la resolución que viabiliza la extracción del crudo del Yasuní, más de 100 policías entre uniformados antimotines y aspirantes rodearon a los protestantes, aunque un oficial aseguró que eran solo 50 antimotines y 25 aspirantes. Los manifestantes, sin embargo, no llegaban ni a 70.

En tanto que frente a la tarima del oficialismo, la gente de Alianza PAIS no logró llenar la calle Piedrahíta frente a la Asamblea. Hacia las 19:00 máximo hubo 200 personas.

Desde el mediodía, sin embargo, ya celebraban la explotación bailando al ritmo de “Adonai, por qué me dejaste Adonai...”.

Pasada las 20:30, los grupos de ambos bandos y los uniformaron emprendieron la retirada en medio de una ligera lluvia.

También hubo concentraciones en rechazo a la explotación del Yasuní afuera de instituciones gubernamentales en otras ciudades del país como Guayaquil y Cuenca.