El estatus de las relaciones políticas entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos en los últimos 14 años difiere mucho de los montos negociados entre ambas naciones en ese período.

Las compras venezolanas desde el norte subieron 170% en 13 años, mientras las ventas treparon 321%. Todo esto sin acuerdos económicos entre ambos gobiernos.

Aunque la expulsión de tres diplomáticos estadounidenses por parte del presidente Nicolás Maduro representa un obstáculo serio para lo que se ha llamado la "normalización" de las relaciones políticas, no se avizora como una traba para que los buques petroleros venezolanos sigan llegando a Estados Unidos ni para que los miles de contenedores con mercancías arriben a los puertos venezolanos.

Los choques políticos de Caracas y Washington no han encontrado expresión en las cifras de comercio y el país del norte se mantiene firme como el principal origen de las importaciones venezolanas y el primer destino de las exportaciones petroleras.