La administración del presidente Santos ha sido tanto criticada como alabada por su plan de entrega gratuita de 100.000 casas sin más condición que encontrarse en estado de pobreza. Pero, en realidad, sí hay una: aprender a ahorrar. Por ello las primeras 18.000 familias en recibirlas serán capacitadas mediante un Programa de Educación Financiera. “Se busca aumentar la inclusión financiera y superar la desigualdad y la pobreza”, señala Luis Fernando Arboleda, presidente de la Financiera del Desarrollo Territorial S.A. FINDETER, entidad vinculada al ministerio de Hacienda, que lidera el proyecto junto a Finamérica, Pacto Global Colombia y Andesco. La idea es que los afortunados no solamente utilicen bien sus ingresos modestos, sino que programen sus pagos de servicios y logren pequeños ahorros.

Para Mauricio López, director de Pacto Global, tener la vivienda es un primer paso, pero la clave está en la sostenibilidad. “Que estas familias valoren lo que tienen”, dice. Para el programa, las posibilidades de que las familias abandonen las viviendas por tomar decisiones financieras equivocadas disminuyen en la medida en que tengan el conocimiento y las competencias básicas. No se trata de una iniciativa hecha a las apuradas. Jésica Jacobe, directora de Responsabilidad Social de Findeter, afirma que ya unas 40.000 personas en condición de vulnerabilidad y sin formación académica han pasado por programas similares en los últimos dos años en ocho ciudades del país. Una evaluación del impacto de esas capacitaciones revela que el 97% de estas personas siguen ahorrando “y, lo que es mejor, el 54% de esas 40.000 no sólo mantienen su ahorro, sino que ahorran más. Entonces el impacto es doblemente positivo”, concluye.