El Partido Ecologista de Brasil le ofreció este viernes a Marina Silva que sea su candidata presidencial para 2014, luego de que el Supremo Tribunal Electoral rechazara el registro para la agrupación con la cual la ex ministra pretendía competir en esos comicios.

La ambientalista deberá definir ahora si acepta el ofrecimiento del Partido Ecologista Nacional (PEN), que le permitiría presentarse los comicios en los que, en principio, aparece como la principal adversaria de la actual mandataria y candidata a la reelección, Dilma Rousseff.

"Por mi parte digo que pongo el partido a disposición (de Silva), estoy dispuesto a realizar todos los acuerdos posibles para salvar la candidatura (presidencial) de Marina, vamos a conversar y ver lo que surge", declaró Adilson Barroso, titular del PEN.

Entre tanto, Silva mantenía este viernes reuniones con sus correligionarios antes de decidir si se afilia a algún partido para poder disputar la presidencia o permanece en la Red de Sustentación y renunciar a la campaña de 2014.

El tribunal entendió que el partido de la ex senadora, Red Sostenibilidad (Rede), no alcanzó el mínimo de firmas de apoyo establecido por la ley, en una decisión que en principio allanaría el camino para un triunfo electoral de Rousseff.

Según la normativa, para obtener el registro necesario para disputar los comicios los partidos deben conseguir el respaldo de al menos 492.000 electores, refirieron las agencias de noticias DPA y ANSA.

La agrupación de la ex ministra de Medio Ambiente durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo unas 50.000 firmas menos.

Para llegar a la máxima instancia de la Justicia Electoral del país, los abogados de la agrupación argumentaron que existen unas 100.000 firmas que fueron rechazadas por las oficinas electorales regionales sin justificación.

El partido pretendía que se reconocieran en forma provisoria esas firmas, puesto que el plazo para la inscripción vence mañana, y se realizara un nuevo conteo, pero la relatora del tribunal, Laurita Vaz, consideró que es "inconcebible" desde el punto de vista jurídico "que se validen firmas por mera presunción".

La mundialmente reconocida ambientalista emergió de las urnas en las pasadas elecciones de 2010 en tercer lugar, con una sorpresiva votación de casi 20 millones de sufragios con el Partido Verde (PV), al cual abandonó poco después.