Sala de Inversión. El contexto de Estados Unidos presiona con fuerza a las materias primas, dado que el riesgo permanente para los EE.UU. y también para la economía global, como consecuencia del cierre administrativo (“shutdown”) del gobierno de Barack Obama y las discusiones entre demócratas y republicanos sobre el techo de la deuda, provocaron gran nerviosismo en su comercialización.

Una posible desaceleración económica cuando la producción de muchos commodities clave comenzaba a recuperarse, ha desencadenado el descenso de los precios en casi todos los sectores, especialmente en el sector de los metales, tanto los industriales pero sorpresivamente en los metales preciosos, detalló Ole S. Hansen, analista senior de Materias Primas de Saxo Bank.

Mientras tanto, en el sector de le energía el rendimiento fue bastante bueno, dado que la producción limitada, tras varios meses de interrupciones, logró sostener los precios de los crudos WTI y Brent. Lo que el mercado necesita y no puede obtener hoy son datos económicos de los EE.UU. que sirvan como guía de las expectativas a futuro y ante la falta de esta información, incluyendo la ausencia del informe de empleo de los EE.UU. de septiembre, el foco de atención sigue puesto en Capitol Hill en Washington.

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Un mes de caídas para el Dow Jones. Este índice de Wall Street cayó por cuarta semana consecutiva, ya que no obtuvo soporte por la actual debilidad del dólar. Tal como indica la tabla anterior, se vendieron todos los sectores fuera de las materias primas blandas. El azúcar, el café y el algodón fueron tuvieron rendimiento, pero la otra cara ha sido el maíz y la soja, ya que las posibilidades de una muy buena cosecha en los EE.UU. se están convirtiendo rápidamente en una realidad.

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El platino y el paladio arrastran a los metales preciosos a la baja. Ambos commodities se encargaron de llevar a este sector llevado hacia la baja, dado que las preocupaciones acerca de una desaceleración económica desencadenaron algunas liquidaciones largas de los fondos de cobertura con posiciones netas largas elevadas.

A comienzos de la semana pasada se había registrado una gran volatilidad tanto del oro como de la plata, luego de que ambos metales se desplomasen a una violenta fase de liquidación larga para luego recuperarse con cierta rapidez. En sólo 24 horas, la plata y el oro bajaron 6% y 4,5% respectivamente antes de su recuperación. Esta caída tomó por sorpresa a muchos inversores, lo que también ayuda a explicar la velocidad con la que se vendieron ambos metales. El desconcierto fue generado por el bloqueo administrativo en los EE.UU. que podría causar una extensión de la flexibilización cuantitativa en lugar de un recorte, renovándose así el soporte al oro.

La decepción llegó una vez anunciada la noticia sobre el cierre administrativo y que el oro no haya logrado repuntar. Incluso, al quebrarse la línea de soporte en 1,320 dólares/onza, las órdenes de venta se acumularon a tal punto que se llegó a US$1.290 antes de que las órdenes de compra de soporte suspendieran el proceso.

La fuerte caída del martes pasado y el rechazo en US$1.277, punto de soporte clave, logró calmar los ánimos. Mirando hacia el futuro, aún arrastramos una tendencia bajista desde fines de agosto, aunque el riesgo permanente sobre la economía global por causa el bloqueo en los EE.UU. y el debate sobre el techo de la deuda deberían brindar el soporte suficiente para una nueva prueba de la línea de resistencia de la tendencia en US$1.336, mientras que dicho soporte se encuentra sólidamente establecido en 1.277. Sobre esa base, contamos con una visión positiva si es que el oro se mantiene por encima de los US$1.295. Pero, si se logra una solución en los próximos días, el precio podría bajar dado que las posiciones de refugio se cerrarán. Esta incertidumbre asegurará otra semana de tensión en las operaciones.

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La plata y el oro, apoyados en el mediano plazo por el cierre administrativo. Desde hace dos semanas, el metal plateado se encuentra estancado en alrededor de 21.70 dólares/onza. La tendencia bajista desde fines de agosto arroja resistencia en US$22,25 mientras que se encontró el soporte por debajo de US$20,85. Al igual que con el oro, la tendencia y el impulso apuntan a precios más bajos para la plata, pero en el mediano plazo, la situación en los EE.UU. podría brindar soporte a menos que se encuentre una solución.

El Brent y WTI, en territorio positivo. Ambos tipos de crudo lograron mantenerse en positivo durante la semana, a pesar de las preocupaciones sobre una desaceleración económica en los Estados Unidos y el posible contagio a las economías de los mercados emergentes, en donde se origina la mayor parte del crecimiento de la demanda. Las reservas en los EE.UU. aumentaron cuando las refinerías, de acuerdo a las expectativas, comenzaron a reducir su nivel de demanda debido a la estacionalidad. La noticia en torno a que oleoductos de TransCanada en el sur de Keystone XL, que van desde Cushing, Oklahoma a Nederland, Texas, comenzarán a transportar crudo antes de fin de año, contribuyó aún más a la reducción del descuento del WTI frente al Brent. Este incremento del flujo alejado de la producción de la región central de los EE.UU. contribuirá aún más a reducir la saturación en esta zona, la que durante los últimos dos años llevó a una desconexión entre los precios de ambos crudos.

Otras noticias sobre el mercado del petróleo incluyen un análisis interesante publicado por el Wall Street Journal que indica que los EE.UU. podría superar a Rusia como el principal productor mundial de petróleo y gas en 2013. En apenas unos pocos años, la brecha productiva entre ambas potencias se ha reducido a tres millones de barriles, y actualmente producen más de diez millones de barriles diarios entre petróleo y combustibles derivados. Sin embargo, este importante aumento en los EE.UU. tiene un costo de producción muy elevado, y deja a muchas compañías exploradoras en manos de sus acreedores, quienes exigen pruebas de cobertura a futuro para proporcionar los fondos necesarios. Por lo tanto, para que continúe esta tendencia de aumento en la producción, los precios del crudo, tanto del spot como del diferido, deberán mantenerse elevados para que los números cierren. El precio del WTI con entrega en junio de 2015 o en una fecha posterior ya tiene un precio por debajo de los 90 dólares/barril y si los precios de equilibrio se mantienen elevados, una caída mayor en los precios del petróleo podría desencadenar en una reducción de la oferta debido a estas nuevas técnicas de producción.

Una mejor relación entre EE.UU. e Irán auguran una mejor oferta de petróleo. Las relaciones diplomáticas entre ambos países han mejorado tras el primer contacto entre los presidentes Obama y Rohani, algo que no ocurría desde la revolución islámica de 1979. Esto podría conducir finalmente al levantamiento de algunas de las sanciones establecidas a principios de 2012, facilitando la exportación de petróleo iraní. Si Irán pudiera incrementar sus exportaciones, podría haber una invasión de petróleo en el mercado en el corto plazo, con millones de barriles guardados en depósitos y en súper tanques controlados por este país de Oriente.

Los precios del crudo, apoyados por la situación en los EE.UU. En el corto plazo, los precios globales del petróleo mantienen su soporte a pesar del riesgo sobre la demanda generado por los disturbios políticos en los EE.UU. El suministro fue interrumpido en los últimos meses debido a las huelgas en Libia y por problemas de infraestructura en Irak. El petróleo ha comenzado a fluir pero se necesitará tiempo para reconstruir los niveles de reserva. Esta situación sigue apoyando la prima de aplazamiento o "backwardation” que se observara tanto para el Brent como para el WTI.

Hasta tanto las reservas alcancen niveles satisfactorios, ambos crudos se mantendrán dentro del rango, con la posibilidad de aumento limitado mientras continúe el riesgo que afecta al crecimiento global. Se observa que el crudo WTI para entrega inmediata se mantiene dentro del rango de US$101-US$105  por barril, mientras que el rango para el Brent se ubica entre US$107-US$111.

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