Santiago, Xinhua. El vocero de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), Diego Vela, dijo este martes que desconocen los aspectos concretos de la propuesta educativa de la candidata presidencial Michelle Bachelet, particularmente para el fortalecimiento de la educación pública, que ha sido una de sus principales banderas.

El dirigente estudiantil expresó que para lograr un cambio real en la educación, "todos tenemos que ser parte de esto", por lo que Bachelet debe dejar en claro si está dispuesta a trabajar con los distintos movimientos sociales y de qué manera lo hará, dijo.

No estamos dispuestos, enfatizó Vela, a dejar nuevamente nuestras demandas y decisiones en manos de aquellos que durante 23 años no supieron dar respuesta.

Michelle Bachelet, la carta de la centroizquierda para los comicios del próximo 17 de noviembre, figura como favorita en todos los sondeos de opinión, para suceder al presidente Sebastián Piñera.

La ex mandataria ha señalado en repetidas ocasiones que en su propuesta educativa recogerá las principales demandas del movimiento estudiantil, fortalecerá la educación pública y pondrá término a los subsidios estatales a la educación privada con fines de lucro, sin embargo no ha revelado el mecanismo y financiamiento para ello.

"Nosotros no planteamos titulares solamente, sino afirmamos categóricamente que el negocio en educación no tiene que existir, no sólo con recursos públicos, sino en toda la educación", subrayó Vela.

Insistió en que su demanda de gratuidad universal no es para financiar a los empresarios, sino para que se invierta en la calidad de un sistema donde la educación pública sea el pilar fundamental.

"Nosotros aprendimos que hay que ver para creer y hasta el momento no hemos visto nada sobre qué contendrá la gran reforma educativa", añadió.

El principal cuestionamiento del movimiento estudiantil a Bachelet es en torno al financiamiento de la reforma educativa, dado que el alza en el impuesto a las grandes empresas que propone tendría aplicación a partir de 2017.

Los estudiantes han protagonizado desde 2011 masivas protestas exigiendo calidad y gratuidad en la educación pública y el término del financiamiento público a planteles privados.

Las manifestaciones, descritas como el mayor movimiento social desde las protestas contra el régimen de Augusto Pinochet, socavaron en forma importante la popularidad del presidente Sebastián Piñera y generaron serios problemas políticos a su administración.