Según el Índice Global de Pensiones 2013, difundido por la consultora Mercer. Dinamarca lidera el ranking, con 80,2 puntos y es el único país situado en la categoría A+. En segundo lugar se ubica Holanda, y lo siguen Australia y Suiza.

El indicador evalúa diversas variables sobre el funcionamiento de los mecanismos de retiro en 20 países.

De acuerdo con el estudio, que apunta a revelar las deficiencias de los sistemas de pensiones y oportunidades de mejora, Chile se mantuvo en el octavo lugar en relación a la evaluación del año pasado. Sin embargo, por primera vez alcanzó la categoría ‘B’, aumentando su puntaje total de 63,3, en 2012, a 66,4 en 2013. En este sentido, es el país de América Latina mejor posicionado de la muestra. Le siguen Brasil y México, en la posición 15 y 16 respectivamente.

En la categoría ‘B’, donde se sitúa Chile, se encuentran los países cuyos sistemas se definen como estructuras sólidas, con características positivas, pero que aún tienen espacio para mejorar. En este nivel también está Suiza, Suecia, Canadá, Singapur y Gran Bretaña.

Los sistemas peores evaluados fueron India e Indonesia, ambos en la categoría D, con 43,3 y 42 puntos, respectivamente.

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Chile. Según el ranking, el país tiene una buena evaluación en temas de sostenibilidad e integridad, es decir, en los elementos que influyen en la gobernabilidad y confianza de los ciudadanos en el sistema de pensiones. Sin embargo, obtiene una puntuación más baja temas de adecuación, que representa los beneficios que se entregan y las características de diseño.

“La principal oportunidad para el país está dada en el sub índice “Adecuación”, es el único donde Chile aparece bajo el promedio de todos los países. La buena noticia es la mejora que ha tenido Chile gracias al fortalecimiento del pilar solidario, lo que ha permitido mejorar las pensiones que reciben los quintiles más pobres”, señala Pablo García, gerente general de Mercer.

“El valor obtenido por Chile en el estudio podría aumentar si el Sistema Previsional Chileno mejorara la tasa de reemplazo de las pensiones sobre los últimos ingresos de las personas”, afirma García.