Río de Janeiro, EFE. La ecologista Marina Silva rectificó este martes y dijo que podría ser candidata en las elecciones presidenciales de Brasil de 2014, después de haber descartado esa posibilidad el pasado sábado.

Silva afirmó que tanto ella como su correligionario del Partido Socialista Brasileño (PSB) Eduardo Campos son "posibles" candidatos a la presidencia, aunque aclaró que su "prioridad" no es decidir ahora el abanderado, sino hacer que "prospere el programa y la alianza" de la formación a la que se afilió el sábado pasado.

"No nos interesa ahora discutir las posiciones (de los candidatos). Los dos somos posibilidades y lo sabemos. Qué posibilidad seremos, eso lo dirá el proceso y estamos abiertos a ese proceso", dijo Silva en una entrevista con el diario Folha de São Paulo.

No obstante, la ecologista reiteró que ella parte "del principio" que la candidatura corresponde a Campos, presidente del PSB y gobernador del estado de Pernambuco (noreste).

Silva es la segunda en las encuestas de intención de voto, después de la presidenta, Dilma Rousseff, quien con casi total seguridad se presentará a la reelección en los comicios de octubre de 2014.

Silva confirmó haber dicho, en una conversación privada con compañeros de partido, que pretendía "acabar con el chavismo" del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.

La ex ministra de Medio Ambiente se afilió al PSB porque la justicia electoral no aceptó la creación de su propio partido, llamado Red Sustentabilidad, debido a que no recabó las firmas suficientes.

En otra entrevista al diario O Estado de São Paulo, también publicada este martes, Silva dijo que si ella no es candidata, no cree que habrá una "transferencia de votos" de ella hacia Campos, porque el voto no le pertenece a ella, sino al elector.

"O convencemos a ese ciudadano de que esta propuesta es buena para Brasil o no va a dar el voto sólo porque Marina le diga que vote a Eduardo", opinó.

Silva fue la tercera candidata más votada en las elecciones de 2010, que ganó Rousseff, con cerca de 19,5 millones de votos.

En esta entrevista, Silva confirmó haber dicho, en una conversación privada con compañeros de partido, que pretendía "acabar con el chavismo" del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.

"Cuando me referí a la idea del chavismo fue en el espacio del comportamiento político. De que no pueda prosperar otra fuerza política", matizó.

"No sería una ligereza decir que el PT ya es un partido autoritario. Pero, del mismo modo que el cambio es sólo un pequeño desvío, tenemos que estar atentos para ver qué desvíos queremos que prosperen y cuáles no. El PT debe estar muy atento porque puede prosperar un desvío que no es bueno para la democracia, para el PT ni para nadie", agregó.