Lima, Andina. El constitucionalista Aníbal Quiroga consideró "ocioso" y hasta "ridículo" cuestionar la reunión que el presidente Ollanta Humala tuvo en París con su homólogo, Francois Hollande, y señaló que no se vulneró la Constitución porque el mandatario contaba con permiso para salir del país.

Detalló que, según la Carta Magna, el presidente debe solicitar al Congreso la debida autorización para ausentarse del país, pero no señala que a su vez esté obligado a precisar el itinerario del viaje ni le prohíbe variarlo, si fuera necesario.

El experto en derecho constitucional explicó que, si bien la reglamentación del Parlamento exige presentar el itinerario de viaje del mandatario, no prohíbe que este pueda ser modificado durante el periplo que se cumpla en el exterior.

Recordó que, para que un presidente salga del país, la Carta Magna solo exige solicitar el permiso correspondiente al Congreso y sujetarse al plazo concedido, pero ninguna norma jurídica del Estado lo obliga a modificar su itinerario a través del Parlamento.

“Yo no creo que en este caso haya alguna infracción a la Constitución (…) En una cosa ridícula pensar que el presidente tiene que modificar su itinerario a través del Congreso (…) La gente está un poco ociosa y se dedica a especular sobre cosas sin importancia” dijo en RPP.

Quiroga también recordó que se encuentra vigente la ley 28344 (dada en el año 2004), mediante la cual se permite que el Presidente, incluso estando fuera del país, amplíe el plazo de su estancia en el exterior cuando así lo requiera.

En ese sentido, indicó que, dentro del plazo que el Parlamento le concede al dignatario para ausentarse del país, él puede variar su itinerario, ejerciendo la función de dirección de las relaciones internacionales del Perú, como primer funcionario del Estado.

“Nuestra evolución cultural y política no ha ido a la par con la económica. Seguimos siendo, políticamente, una ‘república bananera’ destinada a discutir cuestiones bizantinas que no tienen ninguna trascendencia para el Estado”, anotó el letrado.