A tres meses de la implementación de un nuevo régimen monetario, el Banco Central incumplió su primera meta de crecimiento de los medios de pago en circulación y los analistas privados critican la falta claridad en la señalización de sus objetivos, lo cual dificulta el análisis y resta efectividad a los instrumentos de política.

El Comité de Política Monetaria (Copom) se reunió y en el comunicado difundido luego del encuentro, reconoció que los medios de pago en circulación –de acuerdo a datos preliminares– crecieron a una tasa interanual de 14,8% en el promedio del tercer trimestre del año. Esa expansión escapó al rango objetivo determinado por las autoridades en su reunión de junio, de entre 12,5% y 13%.

El BCU explicó esa desviación debido a un crecimiento de la economía más acelerado de lo previsto durante el segundo trimestre del año y a la curva de aprendizaje que implica la modificación del instrumento de señalización de la política monetaria, que hasta junio era la tasa de interés de referencia. “Incorporando estos factores, los resultados ex post indican que la política monetaria fue tan contractiva como había sido definida en el Copom precedente”, explicaron las autoridades.Sin embargo, algunos analistas privados tienen otra lectura.

“La justificación de fondo no la compartimos”, señaló el economista Alfonso Capurro, de la consultora CPA Ferrere. Según explicó, si bien la economía uruguaya aceleró su crecimiento en el segundo trimestre, eso se debió a factores de calendario que no obedecen de por sí a la dinámica de la demanda.“Esperabamos que introdujera algún acmbio en otros aspectos, como el régimen de operadores primarios”, sostuvo Capurro, pero eso no sucedió.

Para el tercer trimestre del año, la autoridad monetaria fijó una tasa de crecimiento interanual promedio de entre 15% y 17%. Si bien resulta más alta que la tasa del segundo trimestre, el BCU sostiene que “no implica una instancia menos contractiva” debido a que en diciembre de 2012 la cantidad de dinero en circulación fue “inusualmente” baja.

Al mismo tiempo, el Copom ratificó que en el horizonte de política, el objetivo de crecimiento de los medios de pagos es de 8% interanual.Aun así, Aldo Lema, economista de Vixion Consultores, sostuvo que “es difícil entender la aceleración en el crecimiento de la cantidad de dinero en este trimestre”. De cumplirse el objetivo, el crecimiento del agregado monetario M1’ será de 15% en el segundo semestre, y eso “supera claramente la inflación subyacente implícita y la actividad explícita”, sostuvo.

La economía uruguaya crece entre 3% y 4% anual, y la inflación tendencial se ubica en 8%, sostuvo, muy por debajo en conjunto del crecimiento de 15% de los medios de pago.

“Creo que hay un tema de fondo, y es que tanto por los problemas de credibilidad del objetivo o por el instrumento, las expectativas de inflación están claramente desalineadas, y no parece que el comunicado del Copom ni las decisiones de política ni de manejo monetario que tiene implícitas, puedan alterar significativamente ese desalineamiento de expectativas, que es donde está el mayor problema”, enfatizó.

Los analistas resaltan los problemas de comunicación que resultan de la adopción del nuevo instrumento. Según sostuvo la economista Tamara Schandy, de la consultora Deloitte, “este régimen está siendo bastante más difícil de monitorear y de interpear para analistas y el público en general”.

La economista Mercedes Comas, de la consultora PwC, sostuvo que “hay que ser pacientes y entender que el BCU está acomodando un poco el cuerpo y aprendiendo a funcionar en un nuevo sistema”. Según sostuvo, la incidencia de la política monetaria sobre la inflación “no es inmediata” y que van a ser necesarios instrumentos de corto plazo para incidir sobre la tasa.En setiembre, los precios al consumo subieron 9,02% interanual, tres puntos por encima del techo del actual rango objetivo y dos puntos mayor que el rango de entre 3% y 7% que empezará a regir a partir de julio de 2014.