Lima, Andina. El Banco Mundial sostuvo que Perú es uno de los cinco países de América Latina y el Caribe, que cuentan con un régimen monetario flexible que le da mayor margen de maniobra y le permite absorber impactos externos y estimular su actividad económica.

El economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Augusto de la Torre, presentó el segundo informe semianual del organismo multilateral denominado: "La desaceleración de América Latina y el tipo de cambio como amortiguador".

"Este grupo de países, además de Perú, incluye a Brasil, Chile, Colombia, y México, que en conjunto representan entre el 70% y el 80% de la población de la región y de su Producto Bruto Interno (PBI)", aseguró.

Remarcó que Perú además de las cuatro economías mencionadas adoptan políticas monetarias basadas en metas de inflación y flexibilidad del tipo de cambio.

"Este grupo de países está ahora listo, posiblemente, por primera vez en su historia monetaria, para disfrutar los beneficios", refirió.

Asimismo, señaló que Perú ha logrado reducir a la mitad sus niveles de dolarización de sus depósitos desde cerca a 80% en el 2000 hasta 40% este año.

“Perú, Costa Rica y Uruguay tienen actualmente una dolarización cercana al 40% de sus depósitos. La buena noticia es que hace una década era cerca del 100%. Su margen de maniobra ha aumentado, pero desdolarizarse toma décadas”, dijo.

Afirmó que los países latinoamericanos registran mejoras fundamentales en su sistema macrofinanciero, lo que debería permitir una mayor expansión económica.

"Varios de los mayores países de la región podrían apoyarse en una depreciación monetaria para absorber impactos externos y estimular la actividad económica local", anotó.

La Torre refirió que por primera vez, las monedas de la región están absorbiendo algo del impacto derivado de un entorno global menos favorable.

"Las monedas depreciadas no solo reducen el costo de las exportaciones, también elevan el costo de las importaciones, haciendo que las industrias domésticas y de exportación se vuelvan más competitivas, generando más puestos de trabajo", anotó.

Sin embargo, advirtió que un número importante de países de la región no podrá absorber los impactos externos con los ajustes del tipo de cambio porque sus economías son pequeñas y abiertas.

"Algunos países de América del Sur encontrarán poco o ningún margen de maniobra de su política monetaria, ya que no han desarrollado su capacidad institucional ni una matriz para apoyar la política de inflación por metas, pese a que son países integrados en los mercados financieros internacionales", dijo.

El Banco Mundial emitió su informe semestral durante la reunión anual que celebra junto al Fondo Monetario Internacional (FMI), en Washington, Estados Unidos.