Montevideo. El presidente de Uruguay, José Mujica, dijo este jueves que "solo Dios" puede dar un ultimátum, consultado sobre el plazo que impuso al país el canciller argentino, Héctor Timerman, para negociar un diferendo ambiental bilateral.

"¿Ultimátum? El único que da ultimátum es Dios", respondió Mujica a la pregunta de un periodista tras participar esta tarde de un acto oficial en Montevideo y se retiró sin dar más detalles.

El miércoles, Timerman indicó en Buenos Aires que se tomará "un par de días" antes de denunciar a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de las Naciones Unidas por autorizar el incremento de la producción de la planta de celulosa de UPM.

"Le mandamos a Uruguay dos mensajes, este es el tercero. Voy a esperar un par de días (antes de recurrir a la CIJ)", aseguró el canciller argentino, al tiempo que pidió a Uruguay que retire la habilitación a UPM.

El conflicto bilateral recrudeció luego que el gobierno uruguayo autorizara días atrás a UPM, situada en la ribera del río Uruguay, a elevar su producción anual de 1,1 millones de toneladas a 1,2 millones.

Uruguay entiende que el impacto ambiental de UPM está dentro de los márgenes internacionales aceptados y que cumplió las consultas previstas en el estatuto del limítrofe Río Uruguay para autorizar el aumento de la producción.

La CIJ dictaminó en 2010 que Uruguay incumplió el tratado bilateral al autorizar la instalación de la fábrica, pero descartó que ésta contamine, como denunció Argentina.

UPM funciona desde 2007 en Fray Bentos (310 kilómetros al noroeste de Montevideo) sobre el río Uruguay, a 30 kilómetros de la ciudad argentina de Gualeguaychú.