Tegucigalpa, Honduras.  El Canal de Panamá celebra su primer centenario de intercambio comercial con la ejecución del proyecto más grande, más atractivo y el más costoso de la historia panameña. 

En el séptimo año de construcción, la mega obra de ingeniería, que representa la ampliación de esta vía interoceánica, registra 64,6% de avance global. 

El informe de septiembre de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), al que tuvo acceso El Heraldo en su reciente participación del XXII Foro regional de energía renovable en Panamá, contiene los más recientes avances de la majestuosa ruta que une los océanos Atlántico y Pacífico. 

La obra, en la que se invierten US$5.250 millones (unos 108.675 millones de lempiras) y con la que Panamá busca duplicar de siete a  US$15 millones sus ingresos diarios por concepto de peaje, promete estar concluida en marzo de 2015 y a juzgar por sus avances, la meta trazada será una realidad. 

Las actividades de diseño y construcción en las áreas de obras civiles, estructuras, presas, sistemas electromecánicos y compuertas no se han detenido desde aquel 3 de septiembre de 2007 en que dio inicio este ambicioso proyecto. 

El programa de expansión incluye el diseño y construcción de dos juegos de esclusas del canal, uno en el Pacífico y otro en el Atlántico. Solo en esta parte del proyecto se invierten  US$3.200 millones. Las nuevas esclusas, serán 30% más grandes que las actuales y tendrán cámaras suficientemente grandes para transportar de un océano a otro, buques Post-panamax con capacidad de entre 10 y 13 mil contenedores. 

Las esclusas abrirán y cerrarán sus cámaras con dobles compuertas rodantes de acero. Cada una de las 16 requeridas pesará en promedio 3.300 toneladas y serán instaladas a finales de este año. Este componente, ejecutado por el contratista Grupo Unidos por el Canal, reporta un avance del 56%. Se ha delimitado, excavado e iniciado la construcción civil en ambos lados del canal. Los trabajos de ensanche y profundización de los cauces de navegación en ambos océanos han terminado. 

El corte culebra en el lago Gatún han alcanzado los niveles requeridos con solo un corto trayecto por completar, destaca el informe de la ACP. Para erigir el juego de esclusas en el lado Pacífico se debe construir un cauce de acceso exclusivo y evitar utilizar el lago Miraflores. Esta conexión de 6,1 kilómetros de largo desde las nuevas esclusas, hasta la entrada del corte culebra, fue dividida en cuatro fases.

Las primeras tres fases han concluido exitosamente. El contratista ICA FCC MECO, encargado de la cuarta etapa, ha completado 79,2% del trabajo. En octubre se concentra en la construcción de una presa que separará -con nueve metros entre ellos- el agua del nuevo cauce de acceso con el lago Miraflores. Para cumplir con el aumento en la demanda de agua (26,6 millones de galones por cada tránsito) el canal expandido establecerá un nuevo nivel máximo operativo. Este compotente de incremento del lago Gatún registra 46% de progreso.

En la ampliación del canal, desde 2007 a la fecha, han trabajado más de 31.000 personas. Ya en funcionamiento de las nuevas esclusas, más de 1.200 personas serán empleadas. 

Comercio y competencia. El canal no es la compañía que más ingresos genera a Panamá, pero sus autoridades están convencidas que es la más importante, por ser el polo turístico, el motor y el engranaje que mueve ese país costero. 

El canal reporta el 7% del producto interno bruto (PIB) de Panamá. Siendo una vía rápida de trasladar mercancía, baja los costos operativos de las empresas, pero con el tránsito de los post panamax, aumentará los ingresos para el país. Cada uno de los 35 o 40 buques de 4.000 contenedores, que a diario lo utilizan en la actualidad, dejan ingresos de US$6 y US$8 millones con peajes entre US$10 a US$400 mil, cada uno. 

Empero, la ACP estima que en el futuro cercano que se avisora con la expansión del canal, un post panamax podrá dejar en peaje casi US$1 millón en cada tránsito. 

“El canal no está buscando duplicar la cantidad de tránsito, pero si la cantidad de carga en toneladas netas, que es lo que se cobra”, explica.

El canal, con toda y sus mejoras, sigue brindando al Estado panameño un excedente de US$1.000 millones al año. 

La anunciada construcción de un canal en Nicaragua, es visto por las autoridades canaleras como una buena competencia. Empero, en caso de que el país centroamericano abra su mercado marítimo, si empezaran hoy, les llevaría entre ocho a diez años, contra 99 años que Panamá lleva haciendo el trabajo. Incluso, las autoridades del canal aseguran que hay estudios ya, si se necesitara un cuarto carril, en 25 o 30 años.