Las reforma fiscal aprobada en este gobierno guatemalteco y las altas tasas de interés son algunos de los principales factores que tienen en crisis al sector construcción de vivienda, explicó Pelayo Llarena, presidente de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (Anacovi).

La edificación de nuevas casas este año se calcula será de 17 mil unidades, que comparado con las 21 mil reportadas el año pasado, la caída será de 23%.

Durante el gobierno de Óscar Berger, la construcción había reportado más de 45 mil unidades nuevas por año; en el período de Álvaro Colom, el promedio fue de 21 mil por año.

Desde el 2008, la edificación de casas ha dejado de producir 180 mil empleos.

Para intentar rescatar al sector y proveer opciones para la compra de vivienda, la Anacovi presentará la próxima semana al presidente Otto Pérez Molina un plan que busca reducir la tasa de interés bancaria del 8% al 5%.

Esa diferencia de 3% será acreditada a cuenta del impuesto sobre la renta (ISR) por los bancos, según la propuesta.

La iniciativa tiene proyectada la creación de 70 mil casas nuevas por año.

Problemas. El impacto negativo que ha reportado la construcción en el país fue en un inicio por los artículos 34 y 35 de la Ley de Actualización Tributaria, que trata las rentas presuntas y obliga a los desarrolladores a pagar impuestos sobre las ventas proyectadas, pese a que aún no se hayan vendido las viviendas.

Elvio Villarroel, de la desarrolladora de casas Grupo Inmobiliario Excélsior, agregó que el mayor impacto ha sido en la venta de casas tipo clase media y popular, ya que el precio de la tierra también se ha incrementado.

El salario es otro impedimento para crecer, porque para poder comprar una casa, cuyo precio oscila entre Q250 mil y Q500 mil (US$61.545,1), el ingreso promedio de la familia debe ser superior a los Q12 mil 500. La propuesta haría que las cuotas bajen hasta un 35%, resaltó Llarena.

Déficit. Según la Anacovi, en Guatemala hay un déficit habitacional de 1,4 millones, de los cuales el 81% es por la mala calidad en las casas. 

Además, se calcula que cada año se forman 73 mil hogares nuevos, lo que significaría que comparado con la construcción nueva de cada año, se quedan sin  vivienda digna más de 50 mil familias.