Washington, EFE. El Fondo Monetario Internacional auguró unos "enormes" desafíos en la recuperación de la eurozona, especialmente debido al "inaceptablemente" alto nivel de desempleo y los problemas de acceso al crédito en la periferia del euro, que amenazan con el fantasma del estancamiento.

"La recuperación está ahí, y es real. La cuestión es que la recuperación es débil y sus desafíos enormes", subrayó Reza Moghadam, director del Departamento de Europa del FMI en una rueda de prensa en Washington.

El funcionario comparó la situación a la de un "cubo de rubik", dada la complejidad que enfrenta la eurozona para consolidar la recuperación en un contexto en el que aún se mantienen demasiadas incertidumbres, tanto a nivel nacional como regional, pese a que reconoció avances en la "estabilización financiera".

En este sentido, subrayó que los datos de desempleo son "inaceptablemente altos". El Fondo prevé un desempleo del 12,3% para este año y del 12,2% el próximo año para la eurozona.

En el caso de España o Grecia, la cifras permanecen en niveles superiores a un 25%, con índices aún mayores en el caso de los jóvenes.

Respecto al crecimiento, el organismo internacional dirigido por Christine Lagarde se muestra ligeramente más optimista con un repunte del 1% para 2014, mientras que en 2013 sufrirá una contracción del 0,4%.

"La principal fuente de debilidad en el euro es la fragmentación de los mercados financieros", recalcó Moghadam.

Precisamente por esta causa, sostuvo, "los países que más necesitan bajas tasas de interés son los que de hecho enfrentan mayores tasas de interés", al referirse a las dificultades de acceso a financiación barata por parte de las empresas de España, Italia o Portugal.

Una vez más, los funcionarios del Fondo reiteraron que los avances realizados hasta ahora a favor de la unión bancaria en la eurozona deben ser complementados con los compromisos asumidos hacia un mecanismo único de supervisión bancaria y de resolución única.

Por ello, Moghadam, consideró "adecuadas" las políticas del Banco Central Europeo (BCE), de respaldo monetario, pero aseguró que no puede ser un "sustituto" de las reformas estructurales necesarias para "eliminar las rigideces" que enfrentan varios mercados del euro.

De no enfrentar estos problemas de fondo, la economía de la zona euro, especialmente en el sur, se enfrenta a un horizonte de estancamiento, indicó Ranjit Teja, director asistente del Departamento de Europa.

También hizo hincapié en la progresiva reducción de los abultados déficit en el euro, cuyo ritmo se ha suavizado, y que consideró "apropiado" para que no afecte al incipiente crecimiento.

Dada la fragilidad de la recuperación, y siguiendo con la analogía del "cubo de rubik", Moghadam señaló que debido a que todos estos factores "se refuerzan mutuamente", es necesaria una "vigorosa" respuesta en "todas las caras del cubo".

"Ante la ausencia de una respuesta política integral, estos elementos podrían empeorar fácilmente", indicó al mencionar el reciente informe de Perspectivas Económicas Globales.

Por último, evitó comentar las dudas acerca del actual programa de rescate en Grecia y la posibilidad de que ese país necesite más ayuda internacional o una nueva reestructuración de su deuda.

Moghadam optó por la cautela y apuntó que lo importante ahora es valorar los "impresionantes" esfuerzos realizados por Grecia y seguirle apoyando para que cumpla con las condiciones impuestas en el rescate a internacional a tres bandas de la troika: el FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea.