Jerusalén. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, exhortó este martes a las potencias mundiales a permanecer firmes ante la amenaza nuclear iraní y mantener las sanciones económicas al régimen de Teherán hasta que desmantele su programa.

"Creo que sería un error histórico aliviar las sanciones cuando están tan cerca de alcanzar sus objetivos", manifestó Netanyahu al iniciar un encuentro con el primer ministro de Malta, Joseph Muscat.

Este martes comenzaron las reuniones de dos días en Ginebra entre delegaciones de Irán y del grupo de países del G5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido, más Alemania), para tratar de persuadir a Teherán de que siga adelante con su programa nuclear, que defiende, tiene fines pacíficos.

"Ahora es el momento oportuno de alcanzar una solución diplomática genuina que acabe de forma pacífica con el programa nuclear militar de Irán", subrayó el jefe del Ejecutivo israelí.

Para Netanyahu, esa oportunidad sólo podrá darse si la comunidad internacional continúa ejerciendo presión sobre Irán y consideró que "esa presión es la que ha llevado a Irán de vuelta a las negociaciones en primer lugar. Y esa presión hará posible el desmantelamiento pacíficos de su programa nuclear militar".

El gabinete de seguridad israelí emitió a primera hora de este martes un comunicado antes del inicio de las conversaciones en Ginebra, y pese a que sus deliberaciones suelen ser secretas, apeló a las potencias mundiales a exigir a Teherán el pleno desmantelamiento del programa atómico y que no relajen las sanciones.

El anuncio decía que el gabinete había "adoptado de forma unánime" la posición reiterada por Netanyahu de que el enriquecimiento de uranio por parte de Irán y las instalaciones de plutonio debían ser cerradas y todo el material fisible transferido al extranjero.

El gabinete de seguridad, encabezado por Netanyahu e integrado por destacados ministros y mandos de los organismos de seguridad del país, es el encargado de autorizar cualquier acción militar de Israel en Irán, y el voto unánime adoptado hoy se interpreta como una muestra de fuerza y apoyo al primer ministro.

Por su parte, el portavoz de la Unión Europea, Michael Mann, aseguró este martes que la pelota está en el tejado de Irán" y depende de este país adoptar las medidas necesarias para restablecer la confianza con la comunidad internacional, preocupada desde hace una década por los verdaderos fines de su programa nuclear.

"Las medidas para crear confianza deben ser tomadas por Irán", sostuvo el portavoz de la UE tras el comienzo de las reuniones en Ginebra entre la delegación de Irán y del grupo de países del G5+1.

"Irán debe dejar claro que sus intenciones son puramente pacíficas", subrayó antes de recalcar que las sanciones internacionales podrán ser aliviadas en la medida en que "se concreten cambios en el terreno".

"Queremos que Irán se comprometa y resuelva las preocupaciones de la comunidad internacional, que se pruebe y se pueda verificar que (su programa nuclear) no tiene fines militares. Ese es el resultado último que buscamos", explicó el portavoz eurocomunitario.