Tegucigalpa, Honduras. “Lo siento don Juan pero tendrá que reprogramar su cita y volver hasta entonces”, fueron las palabras de una enfermera dirigidas a don Juan Díaz, un humilde campesino que buscaba atención en el Instituto Cardiopulmonar del Tórax.

“Pero seño, entienda, yo vengo de lejos y hace seis meses me dieron esta cita para hoy, aquí dice mire, aquí esta la fecha”, reclamó don Juan a la mujer de blanco.

El humilde campesino que viajó desde Dulce Nombre de Culmí, Olancho, aún no entendía por qué se le negaba la atención que requiere para una afección de su pulmón izquierdo.

“Señor, los médicos están en paro, no están atendiendo desde el lunes, es que usted no ve las noticias”, contestó en tono grosero la malhumorada empleada pública.

De inmediato don Juan tomó su carné de citas, lo metió en una bolsa plástica y lo guardó en su bolsa de pita. En su rostro claramente se notaba la decepción de haber realizado tan largo viaje para recibir un no como respuesta. “Que vea las noticias, dice ella, como que si en el campo le queda tiempo a uno de dejar el azadón”, reaccionó molesto el señor de 52 años.

“Mire, uno aquí viene con sacrificio, con lo justo para el pasaje y venir a nada duele, porque uno sacrifica los frijoles de la familia y para nada”, expresó.

Don Juan es parte de las más de 184 mil consultas y 50 mil cirugías selectivas que han sido canceladas durante los ocho días en que los galenos han paralizado las labores, en demanda de beneficios económicos.

Los doctores exigen al gobierno el pago de 72 millones (US$3,4 millones) para 672 médicos por contrato y bajo interinato que no reciben salario desde enero de este año.

Así también, exigen la cancelación de 200 millones más que corresponden al pago de bonificaciones a jubilados y un reajuste salarial del 6% para todos los médicos de Salud Pública. Esta última exigencia representa una erogación de 140 millones hasta septiembre de este año.

Huelga ilegal. Pese a que la semana anterior se instaló una mesa de diálogo el gobierno no logró un acuerdo con los galenos, por lo que éstos continuaron con un movimiento de protesta que fue declarado ilegal.

La declaratoria fue anunciada por el ministro de Trabajo, Jorge Bográn, quien aseguró que el movimiento de los galenos no está enmarcado en la ley.

Explicó que la resolución de ilegalidad fue dictada por el cuerpo legal de la institución, que analizó el procedimiento que los galenos siguieron para llamar a la huelga.

Bográn detalló que este dictamen recae en todos los centros en donde hay paralización, tanto en la región Metropolitana de Tegucigalpa, el Hospital San Felipe, Mario Catarino Rivas, entre otros.

El funcionario explicó que esta determinación faculta a las autoridades de Salud a realizar audiencias de descargo a todos los galenos que abandonaron sus labores.

Con este procedimiento los médicos podrían estar expuestos a recibir castigos, desde la suspensión de sus funciones por ocho días sin goce de sueldo hasta el despido.

Sin reajuste. Otra inesperada noticia para los médicos fue el anuncio del viceministro de Finanzas, Carlos Borjas, quien dejó claro que el gobierno no tiene la capacidad para el pago del reajuste salarial.

Calificó a los médicos como un grupo “privilegiado” a los que, según la ley, “no se puede dar un reajuste salarial dejando desprotegido a otro sector”.

Con un llamado más flexible, el ministro de Salud, Salvador Pineda, pidió a sus colegas regresar a sus labores, ya que esta dependencia inició con los pagos de algunas de sus demandas. Detalló que ya se han cancelado 88 plus administrativos, se cumplió con el pago de salario al mes de septiembre para 2.546 médicos por acuerdo y 63 por interinato.

Sin embargo, señaló que aún está pendiente el pago de galenos por contrato, de los que a 250 no se les ha podido acreditar por problemas en las cuentas bancarias.

Guerra sigue. Las medidas adoptadas, por orden del presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, no despertaron la inquietud de los galenos, que en lugar de atemorizarse convocaron al gremio a continuar en pie de lucha.

“La asamblea del Colegio claramente dictaminó que el movimiento no se va detener por alguna acción y vamos a continuar, queremos llamar a todos nuestros colegas a nivel nacional para que se mantengan firmes y se mantengan respaldando el movimiento que hemos iniciado porque es justo, es legal y nos apoya la razón”, expresó Elmer Mayes, presidente del Colegio Médico de Honduras (CMH).

El galeno comentó que estas medidas eran “las esperadas”, aunque señaló que “esta no es la mejor forma de buscar soluciones”, por lo que aseguró que a partir de este día los representantes legales del CMH iniciarán los procesos legales para impugnar el dictamen del gobierno e iniciar las posibles demandas.

Mayes escudó la lucha del gremio no solo en el reclamo de los beneficios económicos sino en el terrible desabastecimiento de insumos y medicamentos que persiste en los hospitales y centros de salud.

“En algunos lugares se ha llegado al punto de que, si el paciente no compra hasta el anestésico que ocupa en una cirugía, no se pueden realizar los procedimientos, o como en ciertos hospitales que los quirófanos están en una situación tan pobre que prácticamente han tenido que cerrarse”, comentó.