San Juan. La presentación de un proyecto de ley para cerrar la empresa más importante de Puerto Rico, la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), desata polémica en la isla caribeña.

El principal sindicato de la AEE, la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), reaccionó a la iniciativa por medio de su presidente, Ángel Figueroa Jaramillo, que rechazó el proyecto de ley.

El legislador del gobernante Partido Popular Democrático (PPD) Javier Aponte presentó durante el fin de semana un proyecto de ley para terminar con el monopolio de la estatal AEE, el primer empleador de la isla caribeña.

"No tiene ni pies ni cabeza", aseguró Figueroa Jaramillo, para quien no está claro cuál será la alternativa a un hipotético fin de operaciones de la AEE.

Indicó que se trata de una iniciativa que pretende que la generación de energía, el proceso del ciclo más rentable, pase a manos privados en detrimento de su actual titularidad pública que supone importantes ingresos para las arcas estatales, según explicó.

"Se trata de privatizar bajo el engaño de que bajará el precio de la luz", subrayó el sindicalista, tras destacar que la iniciativa, de llevarse a cabo, supondrá "perder soberanía para el país".

Dijo además que el proyecto de ley establece la creación de un fondo de US$2.500 millones (1.800 millones de euros) para ayudar a pequeños y medianos comerciantes que saldría del ahorro de la compra de combustible, objetivo que calificó de imposible de llevar a cabo por no saberse de dónde saldrá ese dinero.

En tanto, el legislador Aponte explicó que el proyecto de ley propone que se cree una nueva entidad estatal que reemplace a la AEE a través de la denominada Corporación de Energía de Puerto Rico, bajo titularidad pública pero que establece que la generación se abra al libre mercado.

Aponte justificó la medida por tratarse la AEE, a su juicio, de una compañía obsoleta que no responde a las actuales necesidades energéticas de Puerto Rico.

El director ejecutivo de la AEE, Juan Alicea, rechazó que la producción energética quede en manos privadas, aunque se mostró dispuesto a discutir que su compañía puedan competir con empresas privadas en ese apartado.

El legislador que promueve la iniciativa adelantó que se ha reunido con los asesores energéticos del Ejecutivo y que, en principio, hay luz verde para llevar hacia delante la iniciativa.

La AEE cuenta con casi 1,5 millones de clientes en Puerto Rico, a los que se da servicio a través de las centrales de Costa Sur, Complejo Aguirre, San Juan, Palo Seco y Cambalache, que en conjunto cuentan con una capacidad instalada de 5.839 megavatios.

La empresa emplea a 8.400 trabajadores, de los que 4.800 están afiliados a UTIER, según datos facilitados por el sindicato.

El pasado mes de julio, la agencia Fitch anunció la bajada de calificación de la deuda de la AEE, de BBB+ a BBB- con perspectiva estable.

Fitch se unió así a Moody's, que en junio rebajó la calificación de los bonos de la AEE de Baa2 a Baa3 con perspectiva negativa a causa de la difícil situación por la que atraviesa la economía local.