La empresa argentina Techint decidió el lunes despedir a 850 trabajadores que estaban desempeñando tareas en la obra de interconexión eléctrica con Brasil, debido a que no llegó a un acuerdo con la compañía eléctrica estatal de Uruguay, Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) para solucionar un diferendo por el sobrecosto generado en el tendido de la línea de alta tensión. 

Como respuesta, el gremio de trabajadores de Techint –que integra el sindicato de la construcción (Sunca)– amenaza con paralizar las distintas obras de la compañía en otros departamentos, incluida la pastera Montes del Plata.

En tanto, una fuente de UTE dijo que con este tipo de decisiones Techint pretende “presionar” al ente energético para que ceda en la negociación, que hasta la semana pasada se venía desarrollando sin alcanzar un consenso. 

Según informó FM Gente de Maldonado, Techint comenzó a enviar telegramas para cesar a unos 850 trabajadores de Maldonado, Treinta y Tres y Cerro Largo que estaban desarrollando tareas en la interconexión entre San Carlos y Melo. 

El Observador procuró contactarse con jerarcas de Techint pero desde la firma se comunicó que no iban a brindar declaraciones al respecto.

El delegado regional del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), Pedro Arismendi, informó que la obra de la interconexión “prácticamente se paralizará” porque la empresa tenía trabajando a unos 1.000 operarios.

“Van a quedar como máximo unos 150 funcionarios en actividad. Techint reclama que UTE le debe US$30 millones”, explicó Arismendi.

El Sunca agendó una reunión con el directorio de UTE para el miércoles con el objetivo de interiorizarse de las negociaciones que llevó adelante la empresa con Techint. Allí el ente energético le entregará documentación al gremio en donde “demostrará” que está al día con el pago por las obras que ha desempeñado hasta el momento Techint, señaló dirigente gremial.Hasta el momento, Techint cumplió con el 70% de la obra de interconexión eléctrica entre Río Branco y San Carlos. 

La ingeniería civil prácticamente culminó, el montaje está avanzado y solamente resta el tendido del cableado, señaló Arismendi.

El Sunca está preocupado por las consecuencias en la mano de obra ocupada, ya que la mayoría de los operarios que fueron cesados “no tiene los jornales” mínimos trabajados para acceder al seguro de paro, alertó el sindicalista.

Por ese motivo, este martes cuando el Sunca acceda a la lista de trabajadores que serán cesados definirá los pasos a seguir. “Seguramente entre jueves y viernes vamos a tener un encuentro con todos los trabajadores de Techint en todo el país para tomar medidas. Tenemos que apoyar a esta barra porque si no quedamos en la lona”, aseguró Arismendi. 

El Sunca no descarta paralizar las obras que la firma de origen argentino lleva adelante en Montevideo, Canelones y en la planta de celulosa de Montes del Plata (Colonia).

El diferendo. La interconexión eléctrica uruguayo-brasileña tiene una extensión de 350 kilómetros entre San Carlos y Melo, donde se instaló la conversora de frecuencia, además de otros 50 kilómetros desde allí hasta la frontera con Brasil. 

En su argumentación, Techint sostiene que hubo errores en la altimetría del terreno calculada por los técnicos de UTE, lo que llevó a que se debieran cambiar 300 de las 900 torres del tendido por otras de mayor porte. Por tanto, eso implicó un costo más elevado al presupuestado originalmente de US$130 millones. Para la firma argentina el sobrecosto de la obra ronda los US$36 millones.

En tanto, en UTE había disposición a conversar y negociar sobre ese saldo, pero bajo ningún concepto estaban dispuestos a aceptar el monto que planteó Techint. Como máximo, el ente energético accedía a aportar unos US$12 millones extra. Por cada mes de retraso en la entrega la obra, la firma argentina deberá abonar US$6 millones. 

El tendido de la interconexión San Carlos-Río Branco debería quedar listo antes de fin de año. UTE pretendía que Techint culminara la obra y luego reclamara el sobrecosto de la línea ante la Justicia, tras negociar por varios meses con la firma y no arribar a un consenso.

Obra estratégica. La interconexión eléctrica con Brasil es uno de los proyectos “estratégicos” para UTE en este período de gobierno, que busca reducir la dependencia de Argentina. Una vez culminada, Uruguay podrá importar y exportar con un flujo de hasta 500 megawatts (MW).

Gremio del ente levanta paros distorsivos mientras negocia
la Agrupación de Funcionarios de UTE (AUTE) resolvió el lunes luego de reunirse con el directorio del ente, levantar las medidas distorsivas dispuestas por el gremio pero mantendrá el paro total de actividades resuelto para este martes, cuando habrá una instancia “clave” de negociación con el Poder Ejecutivo para discutir una mejora salarial en este período de gobierno. 

Este martes la AUTE concurrirá a una mesa tripartita en la Dirección Nacional de Trabajo donde negociara con la OPP y UTE en busca de un acuerdo que permite una mejora en las retribuciones salariales de los trabajadores del ente antes del 25 de octubre, porque luego la Constitución impide realizar cambios de ese tipo en un año electoral.

El gremio mayoritario de UTE sostiene que necesita una partida de US$20 millones para atender su plataforma salarial, pero el directorio le comunicó ayer a AUTE que no dispone con más de US$3 millones, informó el vicepresidente del sindicato, Gastón Giles. 

Giles reconoció la negociación está en un “brete” porque hay que cerrar un acuerdo antes del 25 de octubre. De lo contrario, la discusión sobre la readecuación de la escala salarial quedará para 2015. 

Este aspecto era una de las “patas” que estaba incluida en el polémico plan de reestructura Bambú que el directorio del ente dejó stand by ante el rechazo generalizado de los mandos medios y gerentes. Esos funcionarios están agrupado en la Asociación de Profesionales y Mandos Medios de UTE, un gremio que surgió hace poco más de dos años en rechazo a esta plan de reestructura que el directorio estaba negociando únicamente con AUTE. 

Precisamente, en este último gremio no cayó bien que el directorio optara por detener la reestructura y, por ese motivo, ahora apuntan a alcanzar un acuerdo en sus reclamos salariales. 

Las diferencias. Según explicó Giles, el gremio había alcanzado un acuerdo con UTE “en 70%” de los puntos de la nueva estructura organizacional de la empresa y solamente restaba cerrar 30% de la negociación. 

Una de las diferencias que AUTE mantenía con quienes estaban representando al directorio del ente en la negociación refiere a la valorización de tareas. 

El gremio pretende que se equiparen los salarios de operarios y funcionarios a igual tarea entre Montevideo e interior, ya que hoy los trabajadores de la capital y la zona metropolitana perciben mayores ingresos. 

Según comentó Giles, el plan Bambú establecía que en el caso de los gerentes sí estaba previsto que percibieran la misma remuneración. Otro de los aspectos donde no había acuerdo con AUTE es sobre la política de ingreso de personal para los próximos cinco años, que preveía la incorporación de unos 2.200 trabajadores. “En esta reestructura no están racionalizando los cargos jerárquicos”, criticó Giles. Agregó que en 1990 UTE tenía 12.000 funcionarios con 800 gerentes, pero hoy hay 6.000 empleados con igual número de gerentes. 

AUTE pretende que se asegure de alguna manera que la mayoría de los nuevos ingresos estén dirigidos a las áreas operativas del ente. También preten una compensación salarial a los operarios que prestan tareas los 365 días del año. En la vereda opuesta, Aprom considera que la reestructura salarial que pretende AUTE “achicará la pirámide salarial” y perjudicará a los mandos medios y técnicos.