Beijing. Un grupo de expertos en estudios sobre América Latina coincidieron en señalar que la cooperación sino-latinoamericana en el sector energético ha entrado en la fase de profundización después de cerca de 20 años de desarrollo, según afirmaron durante la celebración este martes de un foro especializado en la capital china.

Sun Hongbo, investigador del Instituto de Estudios de América Latina de la Asociación de Ciencias Sociales de China y uno de los ponentes del encuentro "China y América Latina: Socios cooperativos en el mercado global de energía", afirmó que la situación actual es el resultado de una amplia y nutrida cooperación energética entre ambas partes en lo relativo al petróleo, gas y las nuevas energías como la eólica, solar y biológica.

"Las inversiones chinas llegan a los países latinoamericanos como prestación de servicios, transferencia de tecnología, financiación de recursos, construcción de infraestructuras, exploración y excavación, entre otras", agregó el académico.

Zeng Gang, ex embajador chino en México, se hizo eco de los comentarios de Sun, y señaló que el mapa energético está experimentando unos fuertes cambios, entre los que destacan el surgimiento de las demandas de las economías emergentes, y el creciente interés en la cooperación entre países en vías de desarrollo.

Según los datos oficiales citados por Zeng, la proporción de las importaciones chinas de crudo de América Latina subió del 0,92% en 2003 al 10,1% en 2012. El alza refleja la importancia de Latinoamérica para la seguridad energética de China y también muestra el rol del país asiático en la diversificación de las exportaciones de materias primas de Latinoamérica.

El embajador mexicano en China, Julián Ventura, reiteró el interés de su país en convertirse en uno de los principales proveedores de China de petróleo y gas natural. Asimismo, extendió la bienvenida a las empresas chinas que quieran establecer fábricas con socios mexicanos para garantizar el desarrollo sostenible del sector energético mexicano.

Ventura presentó a los cerca de 200 participantes el plan para la reforma energética que está promoviendo el gobierno de México, que se concentra en aumentar la eficiencia y capacidad de la explotación petrolera mediante las inversiones privadas y extranjeras.

"China es una prioridad, pero tenemos que ser pacientes para ver qué pasa en el congreso en las próximas semanas, para ver en qué sector y qué modalidad de empresas chinas pueden tener una presencia activa", explicó el diplomático mexicano, quien se mostró optimista al "ver más facilidades que obstáculos" en la futura cooperación sino-mexicana en la reforma energética.

Mientras tanto, Zeng Gang previó un "rápido desarrollo" de los intercambios y la cooperación entre ambos países en el sector energético. Zeng citó como ejemplo cómo China ha pasado de comprar a México 50.000 barriles de crudo mensuales hace dos años, a cerca de 30.000 barriles diarios, la financiación con US$1.000 millones del Banco de Importación y Exportación de China durante la visita del presidente chino, Xi Jinping, a México en mayo, y la firma en junio de un acuerdo marco de cooperación energética entre ambos gobiernos.

"La complementariedad y voluntad recíproca constituyen una importante garantía para que China y América Latina profundicen en la cooperación energética", aseguró Sun.

No obstante, el experto recordó los riesgos existentes como son la incertidumbre de los planes de reajuste de algunos países latinoamericanos, la ausencia de diálogo en políticas energéticas y el rol que asumen las empresas chinas en temas como la responsabilidad social y protección del medio ambiente.