Washington, EFE. Los republicanos de la Cámara de Representantes de EE.UU. presentarán un proyecto de ley paralelo al que está siendo elaborado de manera bipartidista en el Senado con el objetivo de reabrir la Administración, cerrada parcialmente desde el día 1, y evitar caer en la suspensión de pagos a partir de este jueves.

Según informaron varios medios estadounidenses, los republicanos de la Cámara baja están trabajando en un texto que contemplaría la financiación temporal del gobierno hasta el 15 de enero y elevaría el techo de la deuda federal hasta el 7 de febrero a cambio de retrasar uno de los impuestos de la ley sanitaria durante dos años.

El proyecto de los republicanos, que será sometido a voto este miércoles, está inspirado en el que propuso la senadora republicana Susan Collins la semana pasada en la cámara alta, y que fue rechazado por los demócratas al entender que no debe haber concesiones adicionales, como la que se refiere a la legislación sanitaria, por el hecho de mantener la financiación de la Administración.

Los líderes del Senado, el de la mayoría demócrata, Harry Reid, y el de la minoría, Mitch McConnell, se hicieron cargo de las negociaciones durante este fin de semana después de que las conversaciones entre el presidente de la Cámara, el republicano John Boehner, y el presidente, Barack Obama, quedasen en punto muerto.

Reid y McConnell dijeron ayer estar acercando posturas y se mostraron optimistas de poder alcanzar un acuerdo a lo largo de la semana.

Aunque han sido pocos los detalles que han trascendido del texto que se considera en el Senado, el diario The Washington Post adelantó que éste también prorrogaría la financiación federal hasta el 15 de enero, un periodo que permitiría a ambos partidos sentarse a negociar sobre los presupuestos y la reducción del déficit a largo plazo, algo que se les ha resistido durante más de cuatro años.

Para ello se crearía un comité presupuestario bicameral que debería presentar sus resultados antes del 13 de diciembre, según la propuesta que está elaborándose en la cámara alta.

El Congreso tendría hasta mediados de enero para afinar una estrategia fiscal y de gasto que sustituya a los recortes automáticos, que comenzaron a ejecutarse en marzo de este año y que desencadenarán una segunda ronda de reducción del gasto a comienzos de 2014.

Según la ley presupuestaria actual, los recortes automáticos rebajarían las asignaciones presupuestarias previstas en US$19.000 millones hasta los US$967.000 millones para el ejercicio fiscal.

Los demócratas han intentado sustituir los recortes automáticos con ahorros mejor distribuidos y compaginarlos con un aumento de los ingresos fiscales, mientras que algunos republicanos quieren que se mantengan los recortes, siempre que recaigan con más peso sobre el gasto social.