Roma, Andina. La primera dama del Perú, Nadine Heredia, afirmó este que se requiere voluntad y compromisos de largo plazo para incorporar seguridad alimentaria y nutrición en políticas y programas del Estado.

Fue al participar en la Trigésima Tercera celebración del Día Mundial de la Alimentación, a la cual fue invitada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en su calidad de Embajadora Especial de la FAO para el Año Internacional de la Quinua

Heredia dijo que el Día Mundial de la Alimentación que se celebra este jueves, pone a todos frente a un tema de múltiples dimensiones, pues no solo se trata de mejorar la producción, disponibilidad y acceso a productos nutritivos.

“Se trata también de cambiar hábitos de consumo para alimentarnos de manera saludable, además de apostar por el desarrollo agrícola en una acción integrada con la salud pública y la educación para el cambio de hábitos”, resaltó.

Agregó que asegurar sistemas alimentarios saludables y sostenibles no es simple, pero tampoco imposible, dado que se trata de un trabajo de largo aliento que solo verá resultados si los sucesivos gobiernos de los países se comprometen con una firme voluntad a que no falte el pan de cada día en las manos de cada niño, anciana, y poblador.

En su calidad de Embajadora Especial de la FAO para el Año Internacional de la Quinua, la Primera Dama participó del acto central del Día Mundial de la Alimentación, en la cual señaló que, a pesar de la complejidad del tema, los estudios e informes de organismos internacionales, como FAO, FIDA y PMA, indican que el número de personas que padecen hambre y malnutrición se ha reducido.

“No obstante, casi una de cada ocho personas en el planeta carecen de comida suficiente, padecen hambre crónica y no pueden tener una vida sana. La cifra sigue siendo inaceptable y abrumadora”, enfatizó.

Por eso, comentó la Primera Dama, en el Perú, el gobierno está convencido que sin políticas de inclusión intencionalmente dirigidas a que el crecimiento beneficie a todos, el país no reducirá las desigualdades y las brechas entre los pobladores del campo y la ciudad, entre los niños y niñas.

“Para el Presidente Ollanta Humala, lo más importante ha sido y sigue siendo la gente. Y Qali Warma, un programa de desayunos y almuerzos escolares, que lleva seis meses de implementación y llega a 2,6 millones niños y niñas, tiene aspectos por ajustar casi a diario, pero tiene como objetivo mejorar la nutrición y las posibilidades de que estos niños puedan desarrollar sus potencialidades, su inteligencia, su creatividad”, aseveró.

Asimismo, mencionó que el Tercer Informe Nacional de Cumplimiento de los ODM–2013 de las Naciones Unidas, trae buenas noticias y desafíos para el Perú, pues se logró alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio al 2015 de reducción de la pobreza y se ubica entre los cinco países con mejores resultados en ese campo.

“Estos logros de los últimos 13 años son el resultado de haber mantenido una consistente política de Estado. Aquí no vale la lógica del rédito político. En este tema, la única meta aceptable es sumar, con todos los actores involucrados, a través de los sucesivos gobiernos, para alcanzar sistemas alimentarios saludables y sostenibles que garanticen la reducción del hambre y la pobreza”, expresó.

Finalmente, la Primera Dama subrayó la importancia del esfuerzo diario de las familias campesinas de los andes, sobre quienes recae la producción de alimentos que se consumen mundialmente y que han permitido conservar y multiplicar semillas de cereales y granos andinos hoy mundialmente reconocidos por su altísimo valor nutritivo.

“Por ello, desde ya, nos comprometemos a apoyar a la FAO en las iniciativas que emprenda el año 2014, declarado el Año Internacional de las Familias Rurales. Este año, el gobierno peruano viene trabajando con las familias quinueras diversas medidas, que les permitan mejorar su producción, acceso a mercados y mejores ingresos”, puntualizó.